¿Falta flora intestinal?


Nuestro organismo es una maquina de gran precisión en la que miles de mecanismos, procesos y reacciones metabólicas se dan lugar en cada segundo. Uno de los integrantes de este complejo sistema de vida, crecimiento y evolución orgánica humana es la flora intestinal.
Hace relativamente poco tiempo las personas no eran consciente de la existencia de esta flora, unos microorganismos que conviven simbióticamente con nosotros. Los medios de comunicación, a través de sus campañas publicitarias, han realizado una interesante labor al respecto. Hoy día, a casi nadie le suenan a extraño las palabras, L. acidophilus, bifidus, L. casei ... ¿Pero realmente se conocen sus acciones y efectos sobre nuestro organismo?.
Nuestro tracto digestivo, que comprende desde la boca hasta el ano, tiene muchos metros de longitud. Todo él esta recubierto por un "mucus" que lo protege y de diversos tipo de flora, que dependerá de la zona del tubo digestivo donde se encuentre. De estas bacterias simbióticas, tienen gran importantes las del intestino delgado e intestino grueso. Hay que señalar que también están presentes en otros lugares, como por ejemplo la mucosa vaginal.
Cuando realizamos las digestiones se pueden producir dos efectos a nivel intestinal: una digestión fermentativa (que es la aconsejable) o una digestión putrefactiva. En esta última, se produce una gran cantidad de elementos tóxicos para nuestro organismo como radicales libres, gases tóxicos tal como el cresol ... Estos tóxicos alterarán numerosas reacciones bioquímicas fisiológicas e incluso pueden dañar a órganos tan importantes como el hígado, el riñón, el corazón y el cerebro.
La cantidad y la calidad de nuestra flora (aparte del tipo de alimentos que utilicemos) va a promover un tipo de digestión u otra. La flora es, además, como un destacamento de policias y ejercito que están controlando un territorio. Vigilan que no hayan intrusos (organismos parasitarios), o al menos que no estén en exceso y controlados, tales como ciertas bacterias, hongos, cisticercos, tenias, oxiuros, cándidas, etc. Estos elementos si llegan a instaurarse y dominar dicho territorio pueden ser el caldo de cultivo para un gran número de alteraciones y enfermedades. Según los expertos, enfermedades como las alergias, el estreñimiento, ciertas alteraciones autoinmunes, una debilidad del sistema inmunitario ... tienen un origen en un desequilibrio intestinal con una proliferación de parásitos. Las bacterias son capaces de sintetizar ciertas sustancias específicas como las bactericinas que son potentes antibacterianos naturales.
Ciertamente, es muy importante que las personas, y especialmente los ancianos y niños, tengan unos niveles adecuados de flora intestinal. Es vital que exista variedad y no se limite a la ingesta de un solo tipo, ya que nuestro organismo necesita la actuación de las diversas especies. Hay que tener en cuenta, que la flora tomada en forma de yogures se destruye en gran cantidad por los efectos de las secreciones gástricas propias de la digestión. Por ese motivo habría que tomar cantidades un poco mas elevadas y en ayunas, antes de las comidas o fuera de ellas. Esta problemática hace que sea aconsejable tomar vías alternativas de ingesta. Muchos científicos recomiendan utilizar de vez en cuando el enema de yogurt para que la flora no tenga que pasar la barrera gástrica y así instaurarse y proliferar más directamente en el intestino.
Sea cual sea la forma de tomarlo, lo que si hay que tener en cuenta es que existen ciertos hábitos sencillos que podemos adoptar y que pueden ayudar enormemente a mejorar a nuestro castigado, y muchas veces olvidado, organismo.

Art. 11/373 (06-01-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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la medicina tradicional china


La medicina tradicional china (M.T.C.) es una ciencia milenaria que está adquiriendo un gran auge en el mundo occidental. Esta ciencia tiene más de 3000 años de antigüedad. Ha sido practicada ininterrumpidamente desde sus inicios hasta la actualidad. La continua evolución y perfeccionamiento, así como la práctica constante a lo largo de los siglos por parte de la cultura china, le han permitido que sea considerada como una de las ciencias de la salud más antiguas que existen en el mundo. La M.T.C. posee 5 ramas de especialización técnica. La acupuntura está considerada como una de las principales, y sin lugar a dudas es la más conocida. Las otras son: la moxibustión, la dietética, la fitoterapia, el masaje (tuina) y la gimnasia (chi kung). La M.T.C. está estrechamente relacionada a la cultura de su pueblo y su filosofía. Sin esta conexión, no se pueden entender muchos de sus conceptos teóricos. Según la filosofía oriental, el ser humano es un todo que está estrechamente conectado e interrelacionado con el medio que le rodea (la naturaleza). Los ritmos biológicos de la naturaleza influyen directamente sobre nosotros y sobre nuestra salud. Ir en contra de sus leyes naturales hace que el organismo se desequilibre, pierda su estado óptimo de salud y como consecuencia enferme. Esta ciencia coincide, además, con los planteamientos teóricos de otras medicinas tradicionales del mundo, donde considera que todas las partes de nuestro organismo están conectadas y relacionadas entre sí. Nuestra parte física, mental y emocional forman, entre ellas, una red donde el desequilibrio de alguna parte de estas afecta sobre las demás. A esto se le conoce como la teoría de la unidad funcional o teoría holística-integral. Los diferentes órganos y sistemas, que tiene nuestro organismo, están comunicados entre sí por unos canales, denominados meridianos. Estos meridianos acupunturales permiten la circulación del Chi (energía que proviene en parte del metabolismo de la respiración y de los alimentos).
Este Chi, juntamente con la sangre (Xue) regulan y alimentan a todas las células, órganos, sistemas y funciones del ser humano. De su correcta calidad y libre circulación depende que nuestro organismo esté equilibrado, es decir, en un estado óptimo de salud. Cuando algún agente externo o interno (agresiones climáticas, microorganismo, malos hábitos higiénico-dietéticos, problemas psicológicos o emocionales, etc.) agrede a nuestro organismo, se produce una lucha de este agente con nuestro organismo, con el sistema inmunitario.
Este empieza a luchar para eliminar el factor agresivo e intenta recuperar la homeostasis o equilibrio metabólico. Este mecanismo homeostático e inmunitario es lo que denominan Wei Qi. En el mundo occidental se conoce más como Vis natura medicatrix – Vis natura regeneratrix.
Si nuestra inmunidad es inferior e insuficiente en comparación al agente agresor se produce un desequilibrio en la salud y como consecuencia se instaura la enfermedad. En caso contrario, el agente extraño es expulsado o eliminado de nuestro organismo y el organismo recupera su salud. Con la acupuntura (o las demás técnicas de la M.T.C.) se pretende volver a regular los mecanismos homeostáticos e inmunológicos. Según el método empleado, se utilizaran diferentes elementos para este fin. Delgadas agujas en la acupuntura, plantas en la moxibustión y la fitoterapia china, masaje con las diferentes parte del cuerpo en la tuina; alimentos en la dietética china, movimientos gimnásticos y control de la respiración en el Chi Kung.
La M.T.C. forma parte de las denominadas métodos no convencionales o complementarios. Es incorrecto ubicarla dentro de las llamadas medicinas alternativas, ya que ésta no es alternativa a la medicina alopática oficial sino complementaria y de apoyo, según la última resolución de Bruselas. En Europa se practican dos vertientes de la acupuntura: la medicinal (que trata enfermedades) y la salutista (que trabaja sobre la salud y equilibra las constantes morfofuncionales). En la actualidad la acupuntura es utilizada por más de 80 millones de personas en todo el mundo, siendo una de las técnicas más practicadas y más experimentadas. En china, en los hospitales públicos del país, se practica conjuntamente la medicina alopática occidental y la medicina tradicional china obteniendo unos resultados muy satisfactorios, en comparación con los obtenidos en el mundo occidental.
Como decían los antiguos sabios “la acupuntura no tiene límites, los límites los tiene el acupuntor que la práctica”.

Art. 12/373 (13-01-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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ALIMENTEMOS NUESTRO CEREBRO


El cerebro... este impresionante órgano que dirige la mayor parte de nuestra actividad vital, y que trabaja incansablemente durante toda nuestra existencia, es uno de los grandes olvidados de nuestro cuerpo. Solemos invertir un cierto tiempo del día en cuidar nuestra imagen, pasamos horas entrenando en el gimnasio para conseguir esa imagen mitificada de cuerpo “danone”, nos complacemos con apetitosas comidas y bebidas..., pero ¿quién invierte un mínimo tiempo a cuidar nuestro cerebro?
Con el paso de los años, nuestras actividades intelectuales van perdiendo funcionalidad y eficacia. La memoria, la concentración, los reflejos... no son elementos que se mantienen inalterables al paso del tiempo. Con los años, nos es más difícil recordar las cosas, perdemos agilidad de raciocinio y pensamiento abstracto, nuestra atención se disipa con mayor facilidad, y en casos más avanzados, aparecen enfermedades tales como el Alzheimer.
El cerebro tiene que cuidarse y ya en etapas tempranas de la vida. Según los expertos, las personas tendrían que empezar un plan de prevención a partir de los 35 o 40 años, y antes en el caso de que existan antecedentes genéticos. Existen diferentes elementos naturales que pueden ayudar a mejorar el rendimiento de tan preciado órgano.
Tenemos plantas como el Ginkgo biloba que mejora la circulación cerebral y aumenta el aporte de oxígeno, el Fo Ti que desde hace siglos se ha utilizado en china como estimulante cerebral; la fosfatidil serina y colina presentes en la lecitina de soja que actúan como protectores y nutrientes neuronales. Todos estos componentes están siendo investigados por científicos de todo el mundo. Los resultados son bastante esperanzadores, y ya se están desarrollando programas complementarios a la medicina alopática, con dichos elementos.
Otro factor importante que puede ayudar a ralentizar el deterioro del cerebro, y de sus funciones, es la de ejercitarlo como si de un músculo se tratara. La lectura, los ejercicios de memorización y de pensamiento abstracto, las actividades artísticas como la música y la pintura, el baile... son algunos ejemplos.
La fosfatidil serina (FS) parece ser el nutriente natural más esperanzador. El Doctor Parris Kidd ha realizado numerosos estudios con ancianos que padecían de graves lapsus de memoría. La mejoría ha sido relativamente rápida al iniciar la ingesta de este componente de la lecitina de soja. Parece ser que la FS protege las membranas externas de las neuronas (ya que es integrante de ellas), que es la que permite recibir y conducir los impulsos que hace que pensemos o nos movamos. Sin esta FS las neuronas no podrían producir o enviar los neurotransmisores, que son los que viajan de neurona a neurona para comunicar los mensajes con la información contenida a las diferentes áreas cerebrales o del sistema nervioso periférico.
Hay que considerar también que enfermedades como el Alzheimer, que estaban relegadas a personas ancianas, actualmente están acechando a individuos relativamente jóvenes. El estilo de vida y los hábitos alimentarios son factores que influyen mucho en cualquier alteración de la salud, incluso en las enfermedades neurológicas. En numerosas ocasiones, la predisposición genética que ciertas personas tienen a desarrollar una patología puede desencadenarse con un tóxico que active el gen latente. Por este motivo, nunca me cansaré de recordar que una de las bases para una salud óptima es la alimentación equilibrada, tanto cualitativamente como cuantitativamente.
Démosle a nuestro organismo lo que necesita y de una buena calidad; y no nos olvidemos de nuestro cerebro, que también forma parte de nosotros y necesita ser cuidado y mimado.

Art. 13/373 (20-01-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA ARCILLA


La arcilla es un elemento natural muy utilizado desde hace siglos dentro de los remedios populares de salud. Aun a pesar de ello, suele ser una gran desconocida para la mayoría de la población occidental. Ya en el Egipto de los faraones y en la sabia cultura Griega formaba parte de su farmacopea habitual.
En los últimos dos siglos ilustres naturólogos como el padre Kneipp, Felk, Just o Kuhn han rescatado y divulgado la utilización de este sencillo pero interesante elemento natural. La arcilla tiene numerosas propiedades de las que cabe destacar su efecto antiséptico, antiinflamatorio y reconstituyente celular.
La arcilla suele utilizarse por vía externa, es decir, en aplicación tópica. Es muy común su utilización en caso de pequeños cortes y quemaduras (junto a la aloe vera o al aceite de romero). Para este uso suele recomendarse una variedad de arcilla, la verde. Existe otra variedad, la blanca, muy utilizada en numerosos lugares del mundo para su ingesta, es decir, para su administración por vía oral. No presenta ningún tipo de toxicidad y ha demostrado tener efectos muy beneficiosos. Uno de los principales es en los casos de ulcus gástricos y gastritis. Uno de sus componentes permite cicatrizar las lesiones que se producen en el mucus gástrico, regenerándolo. Además, es capaz de destruir la conflictiva Elicobacter Pylori que tantas complicaciones acarrea a las personas que sufren dichas alteraciones digestivas. Asimismo, es un potente depurativo de la sangre. Su ingesta es útil también para eliminar los parásitos intestinales y los huevos acoplados a las paredes del intestino.
Lógicamente, la arcilla recomendada para estos casos es una que ha sido tratada y depurada certificando que no contiene ningún tipo de microorganismo o metales pesados. Los expertos comentan que la arcilla tiene unas propiedades poco comunes, es absorbente, adsorbente. Para poner un ejemplo representativo, muchas personas se colocan una mascarilla de arcilla verde en la cara para eliminar las impurezas. En el lugar donde se coloca una cataplasma de arcilla se produce un efecto “imán” por el que las toxinas de todo el cuerpo son atraídas por ella, eliminándose del organismo a través de ese canal. Ese es uno de los motivos por los que posteriormente a una mascarilla de este elemento suele producirse una “crisis curativa”, donde se puede dar una pequeña erupción. Otro ejemplo, sería la utilización de cataplasmas de arcilla para extraer astillas o aguijones clavados en la piel. En algunos lugares mezclan la arcilla con agua de una charca para eliminar los tóxicos que pueda contener, ya que los absorbe. Posteriormente se cuela y el agua restante queda considerablemente exento de elementos tóxicos. En EE.UU se está investigando la aplicación de baños, así como cataplasmas de arcilla y algas en el cuerpo, en personas que reciben tratamiento de radioterapia, para eliminar los residuos de ella en el cuerpo.
Las dosis internas que suelen recomendar es una cucharadita de café con agua o zumo, disolviéndola y beber el líquido dejando el poso. No es necesario tomar más de dos o tres cucharaditas al día. Para que tenga un mayor efecto se recomienda tomarlo en ayunas, antes de acostarse o 1 hora antes de las comidas. Un factor a tener en cuenta es que la arcilla actúa fortaleciendo la sangre, y no está muy indicada en las personas que sufren de hipertensión arterial. Pero como siempre recomiendo, en caso de padecer alguna enfermedad consultar las dudas siempre con el médico responsable de su tratamiento.
La arcilla es una de estas maravillas que es tan cotidiana en nuestra vida y paisaje que hace que creamos que no tiene ninguna importancia. Olvidamos que las cosas que la naturaleza nos ofrece, aunque sea de los más común, puede ser muy efectivo para nuestra salud.

Art. 14/373 (27-01-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS ACEITES ESENCIALES


En el mundo de las plantas, tanto en la fitoterapia (aplicación médica) como en la fitología salutista, existen innumerables elementos y principios activos que tienen un gran efecto sobre la salud, tanto humana como animal. Muchos de ellos han sido ampliamente divulgados como en el caso de los taninos, vitaminas, minerales... pero uno de estos elementos sigue siendo aun bastante desconocida para la mayoría de la población, y son los aceites esenciales.
Estos aceites son unos elementos volátiles que se encuentran en todas las plantas, principalmente condensado en las flores. Según la estación del año, el tipo de tierra y la especie botánica el contenido de estos aceites esenciales puede ser mayor o menor. Eivissa tiene unas condiciones óptimas para que la concentración de principios activos sea más elevada que en otras regiones de la península. Además, la gran variedad de especies que presenta la hacen ser un lugar privilegiado para botánicos, naturólogos y naturalistas.
Los aceites esenciales tienen una composición química muy compleja y generalmente contienen esteres, cetonas, aldehídos, terpenos y alcoholes. Dos de sus características principales son su gran volatilidad y su intenso aroma. El olor típico de las plantas viene de estos aceites principalmente. Las propiedades más potentes de las plantas vienen de la mano de estos elementos. Al ser tan volátiles implica que al realizar una decocción una gran cantidad de ellos se evaporan por la acción del calor. Por ese motivo, es muy importante que a la hora de realizar la infusión o decocción se haga en todo momento tapado, así como el tiempo de reposo posterior.
Las principales propiedades que poseen son la de ser un potente antibiótico, antiséptico, antimicótico y estimulante del sistema inmunitario inespecífico. Otra característica resaltable es que son capaces de traspasar con relativa facilidad la barrera cutánea. La principal aplicación es un caso de infecciones por bacterias, hongos o parásitos; así como una debilidad de defensas.
Pero como todo, no únicamente existen ventajas. Debido a su gran potencial algunas personas pueden sufrir efectos negativos a su utilización. En principio, la concentración que puede existir en una infusión o decocción no es problemática, pero siempre hay que tener en cuenta las características personales de cada individuo. Pero existen en el mercado concentrados que pueden ser peligrosas para algunas personas. Los asmáticos, alérgicos, bebes y ancianos pueden ser el centro de una reacción exacerbada a su utilización. Existen casos de asmáticos, que por seguir una recomendación de un no profesional experto, han realizado vahos de aceite esencial de menta o eucalipto y han sufrido una crisis asmática severa de ingreso en urgencias. Pero a pesar de ello, los efectos positivos la hacen ser el punto de mira de numerosas investigaciones. Actualmente, se están realizando experimentos muy interesantes sobre su aplicación como reguladores del sistema neuroendocrino, tanto por sus efectos como estimulante de las glándulas, como por su capacidad fitohormonal.
Este pequeño tesoro escondido dentro de las plantas, y que nos es manifestado y regalado a través de sus intensas y diversas variedades aromáticas, constituye una de las piedras madre del mundo vegetal. No juguemos con lo que desconozcamos pero utilicemos lo que realmente conocemos. Seamos precavidos y podremos disfrutar de las ventajas que nos ofrece la naturaleza.

Art. 15/373 (03-02-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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APRENDIENDO A RESPIRAR


Uno de los procesos más importantes que se dan a cabo durante la vida es el de la respiración. Se podría decir, que lo primero que realizamos al llegar a este mundo es una inspiración, y lo último que realizamos es una expiración. Este proceso mecánico, constante e involuntario está tan integrado en nosotros que generalmente no le prestamos ninguna atención. Pero, ¿sabemos realmente respirar?.
La mayoría de las culturas orientales le confieren un gran papel. Su estudio y práctica es algo cotidiano, forma parte de los quehaceres diarios de las personas de esas regiones. Los bebés son un buen ejemplo de referencia de cómo tendría que realizase correctamente este proceso. Su respiración, inicialmente, es abdominal; es decir, al inspirar hinchan el abdomen y al expirar lo deshinchan, como si de un globo se tratara. Por el contrario los adultos suelen realizar una respiración torácica. El efecto globo se realiza pero a nivel de pecho, y el aire no llega hasta el abdomen.
Los niños, a partir de los 3-4 años, suelen perder este reflejo innato abdominal. Se supone que es fruto de la imitación inconsciente que los niños realizan respecto a los adultos, y principalmente referente a la figura y modelo de los padres.
Con la respiración se pretende realizar el intercambio gaseoso imprescindible para la vida humana. Inyectar la sangre de oxígeno y eliminar de ella el dióxido de carbono. Pero este proceso puede verse mejorado o empeorado por el tipo de técnica respiratoria que se realice. Si solemos utilizar el método torácico nuestra respiración será superficial. Por cada inspiración captaremos menos aire, nuestra sangre será menos nutrida y nuestro corazón tendrá que trabajar de una forma más forzada; además, el sistema nervioso se hiperexcita. Podríamos decir, que este tipo de respiración “pone nervioso”, estresa, y en personas muy sensibles puede ser un factor de empeoramiento en estados de angustia y ansiedad. Incluso, tiene un efecto sobre la musculatura de la espalda, donde puede llegar a bloquear y contracturar músculos como los trapecios o cervicales. Asimismo, el músculo diafragma queda bloqueado con este tipo de respiración con todas las consecuencias negativas que de ello se derivan. Por el contrario, el método abdominal permite que el corazón trabaje más relajadamente. Se abren un mayor número de alveolos y como consecuencia de ello la sangre se oxigena mejor. El sistema nervioso también recibe sus beneficios ya que se equilibra, se relaja. Las personas que sufren de estrés, ansiedad o angustia pueden sentir una mejoría substancial con este tipo de respiración, así como las personas con enfermedades o desequilibrios de la salud relacionadas con el sistema respiratorio, como el asma.
Otros mecanismos fisiológicos pueden también verse beneficiados. Por ejemplo, muchas personas que sufren de estreñimiento tienen la musculatura abdominal muy atrofiada, y la fuerza defecatoria queda limitada al anus. Al movilizarse el diafragma, con el método abdominal, las fibras musculares transversas del abdomen se fortalecen, y esto permite que ejerza un efecto de presión sobre el intestino, ayudando en el proceso de evacuación fecal. La espalda también se beneficia, ya que los músculos anexos que ayudan en la respiración se desbloquean y no proyectan sus tensiones, sobrecargas o desequilibrios a otros grupos musculares relacionados.
La respiración adquiere en China, Japón y la India la categoría de arte, por la importancia que realmente tiene. Existen técnicas de reeducación respiratoria, y disciplinas como el tai chi, el chi kung, el yoga ... que pueden ayudarnos a reaprender o perfeccionar este mecanismo vital. Su correcta utilización puede hacer mejorar substancialmente nuestra calidad tanto física como psicoemocional.

Art. 16/373 (10-02-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LAS FLORES DE BACH


El sistema floral del Dr. Bach es un método natural, eficaz, suave y sencillo de trabajar sobre la esfera psicoemocional. Su descubridor, Edward Bach era un destacado médico inglés, patólogo e investigador en el campo de la bacteriología. Su alma inquieta, su incesante búsqueda de la comprensión de la naturaleza humana, su gran sensibilidad y los conocimientos que adquirió en el hospital homeopático de Londres le llevaron a su trabajo posterior, que sería la gran obra de su vida.
Bach tenía la convicción, al igual que otros muchos ilustres anteriores a él, que la primera causa, el origen de cualquier enfermedad física era un bloqueo, un shock o una alteración emocional. A estos bloqueos que eran debidos a la misma vida, a la evolución, y que el ser humano no era capaz de asumir y adaptarse conformaban lo que denominaba núcleos de sufrimiento. Estos núcleos podían instaurarse permanentemente en nuestros esquemas psíquicos. Metafóricamente, comparaba al ser humano con una cebolla. Los rasgos auténticos y propios del individuo, su verdadero ser está en el centro. Pero por los acontecimientos de la vida las personas van colocando mantos de alteraciones psicológicas, corazas, armaduras a su alrededor formando las diferentes capas de una cebolla. Esto hace que la realidad sea vista y sentida de una forma incorrecta, ya que lo que nos llega a pasado por toda una serie de capas que suelen distorsionar la realidad. De la misma forma lo que nosotros emanamos hacia la vida, hacia las personas vuelven a pasar por esas capas y hacen que en muchas ocasiones lo que les llega a los demás es diferente a lo que uno quería trasmitir. El ser humano tiene que trabajarse estos bloqueos e ir puliendo estas corazas y armaduras, ya que si no podemos correr el peligro de convertirnos como el personaje de Robert Fisher “El caballero de la armadura oxidada”.
El ser humano posee unos estados psicológicos y emocionales que pueden llegar a destruirle como persona.
Después de muchos años de investigación Bach llegó a la conclusión de que el ser humano, independientemente de su edad, raza, sexo y situación geográfica poseía unos rasgos característicos, unas tipologías de personalidad que podían englobar a toda la humanidad. Estos rasgos tienen unos aspectos positivos y otros negativos y que son los que tienen que pulirse. Es como una moneda con dos caras, hay que darle la vuelta a la parte positiva y que es la que nos posibilita llegar a nuestra autorrealización personal. A partir de ahí sintetizó las 38 tipologías con las que trabajó en su obra.
De cada tipología descubrió una esencia realizada a partir de una flor y que era capaz de equilibrar los desequilibrios relacionados con esa tipología. Explicar cómo llegó a esos descubrimientos y cómo funcionan las esencias florales de Bach sobrepasaría el espacio de esta columna, y ya existen complejas obras en las librerías que tratan este profundo tema. Después de un exhaustivo interrogatorio, de un análisis minucioso de la personalidad del individuo y de una valoración del contexto social y familiar que vivía, el doctor Edward Bach elegía las esencias que consideraba necesarias para la situación que envolvía a las personas que recurrían a él, y la forma en que lo vivían.
Las flores de Bach han recibido elogios y críticas a lo largo de los últimos 70 años, pero cada vez son más las personas que han recibido sus beneficios. Panaceas no existen, pero si herramientas que nos pueden ayudar a sobrellevar las dificultades que en ocasiones la vida nos plantea, con una visión más objetiva de los acontecimientos.
Sería todo un logro vencer nuestras propias limitaciones, aunque sea con la ayuda de ciertos elementos externos y puntuales, así como poder vencer al gran enemigo del ser humano, el que nos esclaviza en su prisión de barrotes de inseguridad y paredes de desesperación, el miedo a vivir.

Art. 17/373 (17-02-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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PARÁSITOS EN EL SER HUMANO


En el intestino del ser humano existen toda una serie de bacterias simbióticas, es decir, que conviven perfectamente con la persona sin ocasionarle ningún daño, y que además desempeñan importantes funciones para nuestra salud. Pero en muchas ocasiones, el organismo es invadido por microorganismo parasitantes, es decir, que viven a expensas de nuestro cuerpo ocasionándonos alteraciones. Ejemplos de ellos sería las cándidas, los oxiuros, los cisticercos, las solitarias, áscaris, etc. Esto se presenta con predilección en los niños, y especialmente en las zonas más rurales.
Estos parásitos suelen contagiarse a través de los huevos que en ocasiones se encuentran pegados a verduras, frutas, ciertas carnes y pescados crudos. de ahí la importancia de lavar los alimentos antes de consumirlos. En otras ocasiones se encuentran en la tierra o en los animales domésticos y los niños, especialmente, suelen tener la costumbre de tocarlo todo y luego ponerse las manos en la boca. En ciertas regiones de clima cálido, los niños de entre 1 y 10 años suelen padecer de parasitosis en un 60%. Pero en nuestras latitudes este problema también es un hecho. Según expertos de todo el mundo, casi el 80% de las alteraciones de la salud y enfermedades tienen una cierta relación con un foco de parásitos. Estos cuando se encuentran en el organismo liberan una serie de sustancias que son tóxicas y que pueden impregnar la mucosa intestinal, y luego a la circulación sanguínea y linfática, pudiendo llegar a cualquier órgano o sistema. Estas toxinas van provocando que el sistema inmunológico de la persona se vaya debilitando, y en muchas ocasiones aparecen síntomas alérgicos. Restos de parásito o huevos pueden llegar a enquistarse en la mucosa durante mucho tiempo lo que provoca una alteración de esta y de su correcto funcionamiento dando problemas como estreñimiento o retención fecal, dándose un proceso de autointoxicación. Los tóxicos que llegan a la circulación sanguínea y linfática suelen alterar a ciertos órganos tales como el hígado, páncreas, vejiga, vagina, intestino y cerebro. Hay niños que quedan infectados de pequeños y van arrastrando estos problemas durante décadas sin que nadie se dé cuenta. Cuando existe un problema de parasitosis a la vez existe un problema de debilidad de la flora intestinal buena (simbiótica), que son como los policías de la zona.
Según el Dr. Guxens los síntomas más típicos son indigestiones, flatulencias, irregularidad en las defecaciones, irritación de ano, dolores de cabeza, irritabilidad, mal aliento, cansancio; inflamación e irritación de las mucosas (aftas bucales), faringitis crónica, anginas recidivantes, otitis crónicas, asma alérgica, etc... pero esto son solo unos ejemplos ya que parece ser que si las toxinas se acumulan en ciertos lugares del cuerpo pueden influir en el desarrollo de artritis, dolores musculares, migrañas, alteraciones premenstruales, ansiedad, psoriasis, etc... El efecto más rápido de constatar es un malestar general con un cansancio físico y mental. Según los entendidos en el tema la alimentación juega un papel muy importante en la proliferación o destrucción de estos microorganismos. Los alimentos crudos mal lavados, el exceso de dulces y alimentos refinados la favorecen. El ajo, la cebolla, las pipas de calabaza, el propóleo, el aceite de oliva virgen extra, las vitaminas (A, C, E) la piña y la papaya, el chucrut (col fermentada), el miso, la levadura de cerveza viva etc. ayudan a su no proliferación y evolución.
Nuestro organismo es aún un misterio, y cada día se hacen nuevos descubrimientos que nos pueden ayudar a entenderlo un poco más y a hacer mejorar nuestra salud y calidad de vida.

Art. 18/373 (24-02-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS ALIMENTOS Y LOS GRUPOS SANGUÍNEOS (I)


En las últimas décadas se ha producido un gran auge en la investigación de la alimentación como posible origen de ciertas enfermedades, o todo lo contrario, de un estado óptimo de salud. De entre todos los estudios, hay que resaltar los realizados por James D´ Adamo, Peter J. D´Adamo y Catherine Whitney.
¿Puede influir el tipo de grupo sanguíneo que la persona tiene sobre como metaboliza determinados tipos de alimentos?. En caso afirmativo podrían estos alimentos comportarse como elementos alteradores de la salud?. Parece ser que en los dos casos las respuestas son afirmativas. Según estos expertos “El grupo sanguíneo es la llave que abre la puerta a los misterios de la salud, la enfermedad, la longevidad, la vitalidad física y la fuerza emocional. Su tipo de sangre determina la susceptibilidad a la enfermedad, los alimentos que usted debiera comer, y cómo debería practicar ejercicio. Es un factor clave en sus niveles de energía, en la eficiencia con que usted quema las calorías, en su respuesta emocional al estrés y quizás incluso en su personalidad”. (Los grupos sanguíneos y la Alimentación, Peter D´Adamo y Catherine Whitney. Ed Vergara)
Cada ser humano posee unas características propias e individuales de enfermar, de sentir, de reaccionar a ciertas situaciones físicas o psicoemocionales. Es su Terreno el que marca la diferencia. Y entre todo ello, el grupo sanguíneo es un factor esencial. La sangre baña todas y cada una de las células de nuestro organismo, en ella es donde se producen las reacciones metabólicas que nos permiten vivir. Es un tejido que nos inunda y que está presente de forma global en todo nuestro cuerpo. Lógicamente, dependiendo de si nuestro tipo de sangre sea A, B, AB o O habrán variaciones en nuestro metabolismo.
La sangre es como una huella digital genética que nos identifica de una forma tan clara como el propio ADN.
La evolución a lo largo de la historia humana ha ido emparejada a la del propio ser humano. Según la cronología antropológica de la sangre, el primer grupo sanguíneo que existió, es decir, el original fue el del O. Data de los antepasados del Cro-Magon. Aproximadamente 40000 años a.C. En ese período el ser humano era básicamente cazador y con una gran actividad física. Es el tipo de sangre más antiguo y más básico. Su sistema inmunitario es muy resistente y en ocasiones se descontrola. Su hábitat social era moco social con marcadas pautas de agresividad, por el contexto de su situación histórica. La proteína animal era la fuente de combustible principal.
El grupo A apareció inicialmente en alguna zona de Asia o de Oriente medio, entre los 25000 y los 15000 años a.C. Apareció como respuesta a nuevas condiciones ambientales donde las características culturas principales eran la de la instauración de la agricultura y la domesticación de los animales. Su estilo de vida y alimentación es más agrario, su desarrollo social más cooperativo y adaptativo.
El grupo B se desarrolló hace entre 10000 y 15000 a.C. en la región del Himalaya (India y Pakistán). Hubo una migración de las cálidas tierras de la sabana africana a las regiones montañosas del Himalaya. Su mutación debe más a un cambio climático. Tenemos los ejemplos de las tribus caucásicas y los mongoles. Tiene un mayor capacidad de asimilación y adaptación a los cambios, incluso los climáticos. Se caracteriza por la fusión de los elementos más representativos de los dos grupos anteriores.
El grupo AB es una mezcla y fusión del tipo A y del tipo B. Hasta hace diez o doce siglos este grupo sanguíneo no existían.
Nuestros antepasados nos han dejado una herencia tipológica y de Terreno marcada en nuestra sangre.....

Art. 19/373 (03-03-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS ALIMENTOS Y LOS GRUPOS SANGUÍNEOS (II)


... Según J. D´Adamo la sangre contiene eones de memoria genética, datos de programación específica, transmitidos por nuestros antepasados en códigos que todavía se tratan de descifrar. Uno de esos códigos reside dentro de nuestro tipo de sangre.
Los alimentos que solemos comer tienen una forma de reaccionar diferente según el tipo de Terreno que tenga el individuo. Dentro de este Terreno habrá nuevas variaciones según el tipo sanguíneo. Nuestro organismo, nuestro sistema inmunitario, neuroendocrino y digestivo tiene como una especial preferencia respecto al tipo de alimentación que tomaban nuestros antepasados genéticos-humanos-sanguíneos. Esto se debe a un factor conocido como lectinas. Son proteínas muy abundante y variadas que se encuentran un los alimentos y que tienen cierta propiedad aglutinante que afecta a la sangre, a su bioquímica y a las reacciones metabólicas que se dan en ella. Cuando un alimento contiene una lectina incompatible con los antígenos de su sangre, esas mismas lectinas agreden a nuestro organismo. Puede que sea un órgano el que se vea afectado, o una función, o una reacción. Cuando ocurre esto comienzan a aglutinarse las células de esa zona, por ejemplo, del órgano diana. Cuando una proteína lectina se instaura en un lugar del organismo, tiene la capacidad de atraer y hacer que las células que estén a su alrededor, en su área, también se aglutinen. Durante este proceso hay un intento de destrucción de las células y una liberación de metabolitos tóxicos. Es como una reacción de ataque autoinmune. Un ejemplo sería la poca tolerancia que tienen las personas del grupo A la leche, frente a los otros grupos sanguíneos.
Tener en cuenta estos conceptos en nuestra forma de alimentarnos puede tener efectos muy beneficiosos para nuestra salud. Según los expertos nos fortalecería nuestro sistema inmunitario y seriamos más resistente a infecciones, virus, etc. Nos ayudaría a controlar nuestro peso óptimo, evitando el sobrepeso y la obesidad. Ayudaría a mejorar ciertas enfermedades muy comunes muy típicas de las sociedades más industrializadas. Mejoraría los resultados de la medicación alopática en caso de ciertas enfermedades. Evitaría el rápido envejecimiento celular que sufren nuestro organismo hoy día... en definitiva mejoraría nuestro estado de salud a nivel general.
Resumiendo las características de los diferentes grupos, podríamos decir que el grupo O es el prototipo del cazador. Posee un sistema inmune muy activo, en ocasiones descontrolado, y un sistema digestivo resistente. Es un gran consumidor de proteína animal y es el que tiene el metabolismo más adaptado a ello. Posee un tubo digestivo resistente, responde mejor al estrés con una actividad física intensa, necesita eliminar las toxinas del cuerpo ya que tiene tendencia a acumularlas, y necesita un metabolismo equilibrado para poder mantenerse delgado y con energía. Tiene cierta dificultad para adaptarse a los cambio ambientales y alimentarios.
El grupo A es el prototipo del agricultor, fue el primer vegetariano (no estricto), con un sistema digestivo bastante sensible, y un sistema inmunitario tolerante. Necesita una alimentación preferentemente vegetariana para mantenerse delgado y sano. Tiene buena tolerancia al estrés y a los cambios ambientales y alimentarios. Tiene mala tolerancia a la proteína animal y a los lácteos. Necesita actividades físicas más relajantes que el del grupo O.
El grupo B es el prototipo de nómada. Es muy equilibrado, tiene un sistema inmunitario poderoso, y un sistema digestivo tolerante. Gran consumidor de lácteos. Requiere de un equilibrio entre la actividad física y la mental para mantenerse saludable.
El grupo AB es el prototipo del enigmático. Tiene una capacidad camaleónica de adaptarse y responder a las condiciones ambientales y alimentarias. Posee un sistema digestivo sensible y uno inmunitario muy tolerante. Responde bien al estrés con actividades vigorosas físicas, pero a la vez con actitudes calmadas. Se le considera como un misterio evolutivo.
No hay que olvidar nunca que, el equilibrio de la salud depende en muy buena parte de una alimentación equilibrada, tanto cualitativamente como cuantitativamente. Concretar las características positivas y negativos de los alimentos se escaparía a la idea y al límite de extensión de este escrito, pero existe una muy buena bibliografía para los interesados escritos con un lenguaje claro y comprensible.
Adaptar la alimentación al grupo sanguíneo no tiene que transformarse en una obsesión, sino más bien tomarlo como una ayuda extra a nuestra salud.

Art. 20/373 (10-03-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA LEVADURA DE CERVEZA


Cada vez son más las deficiencias que nuestro organismo adquiere fruto de nuestra irregular forma de alimentarnos. Una mala educación en el campo de la nutrición provoca que nuestro cuerpo se vea sometido a un continuo sobreesfuerzo por intentar mantener el equilibrio metabólico de las reacciones fisiológicas de nuestro organismo. Pero actualmente, existen otros factores que contribuyen a estos desequilibrios nutricionales y que son ajenos a nosotros. Una persona puede tener un amplio conocimiento de las necesidades de los diferentes elementos que necesitamos para nuestro equilibrio, pero esto no es una garantía de buenos resultados.
Un factor muy importante es la calidad de la materia prima de los alimentos que consumimos. La explotación de los animales como las vacas, las terneras, las gallinas, etc... hace que la calidad de las carnes, lácteos, huevos, y derivados haya disminuido substancialmente. La forma en que se trata la tierra de cultivo sin respeto de los ciclos de descanso y recuperación, y con una forma de agricultura intensiva hace que los alimentos resultantes tengan niveles inferiores de vitaminas, minerales, enzimas y demás elementos, en comparación de los métodos tradicionales de años atrás. Esto ha creado casos como el de las naranjas, que por su proceso de maduración en cámaras, en vez de en el árbol por la acción del sol, tenga niveles muy bajo de vitamina c y bioflavonoides; este es un ejemplo de los cientos que se podrían comentar.
Dentro de nuestra sociedad occidental actual, altamente industrializada, una de las deficiencias más importante es el de las vitaminas del complejo B. De este grupo los forman parte las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B7, B8, B9, B10, B12 y B15. Estas vitaminas se encargan principalmente del metabolismo celular de los lípidos, grasas y proteínas. También son imprescindibles para la correcta realización de miles de reacciones químicas vitales para nuestro organismo, así como de un equilibrio de nuestro sistema nervioso y psicoemocional. Generalmente suelen encontrarse en los cereales integrales, las legumbres, las levaduras, los frutos secos, las jaleas, las algas, las carnes, los huevos y los lácteos. Pero sus concentraciones en los alimentos han disminuido mucho en los últimos años, y muchas de las técnicas de cocción que suelen utilizarse las destruyen rápidamente.
Para compensar esta deficiencia, existe un complemento alimentario muy interesante, la levadura de cerveza. Se extrae de un hongo microscópico que se encuentra en la piel de ciertas frutas y en el mosto de la cerveza. Se la considera una de las mayores fuentes naturales de nutrientes, tanto las vitaminas del complejo B, así como de proteínas (poseen un gran número de aminoácidos esenciales) y minerales tan básicos como el zinc muy carente en nuestra dieta y sistema alimentario actual. Este complemento alimentario tiene la capacidad de aumentar las defensas, mejorar nuestro estado de estrés, y regular la función intestinal. Tiene un efecto directo sobre la salud, así textura y fortaleza de nuestra piel, cabellos y uñas. Es muy interesante su aporte en épocas de gran desgaste físico e intelectual, así como después de un período de convalecencia. Debido a que sus componente forman parte del metabolismo de los principales nutrientes energéticos y estructurales, es básica en programas de salud orientados a la recuperación y equilibrio del peso corporal. La levadura de cerveza tendría que ser uno de los complementos ordinarios en nuestros hábitos alimentarios, como acompañamiento de ensaladas, verduras, arroces, sopas, etc...
En ocasiones, pequeños cambio en nuestros hábitos diarios de vida pueden tener una gran repercusión sobre nuestra salud.

Art. 21/373 (17-03-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS OLIGOELEMENTOS


El término oligoelementos deriva de la palabra griega “oligos” que significa pocos. Suele utilizarse este término para designar a aquellos elementos químicos que se encuentran en nuestro organismo pero en cantidades muy pequeñas. Aunque su presencia en nuestro metabolismo no sea muy elevada no implica por ello que no sean importantes. Realmente estos oligoelementos son imprescindibles para la vida, para nuestra salud.
Una de las personas que sentó las bases científicas sobre estos elementos fue Gabriel Bertrand, a finales del siglo pasado. Descubrió la gran importancia que tenían estos elementos como agentes enzimáticos de un gran número de reacciones metabólicas. Pero fue Jacques Ménétrier el que más investigó clínicamente en este campo, sobre sus efectos catalíticos sobre la salud humana. El tercer gran investigador que ha influido con sus estudios fue H. Picard.
Los oligoelementos tienen un papel biológico vital en el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo. Su importancia deriva en que actúan como catalizadores de las reacciones químicas, es decir hace variar la velocidad en que se realizan, y esto tiene una gran repercusión sobre la homeostasia (equilibrio) de nuestro cuerpo. Catalizan importantes reacciones de oxidorreducción. El Ph y el potencial de reducción son factores muy importantes que tienen que mantenerse en un equilibrio para que el terreno humano no se altere. Los sistemas enzimáticos sin los oligoelementos no funcionarían de una forma correcta. Se ha observado también que desempeñan numerosas funciones no – enzimáticas, pero que actualmente están en fase de estudio. Los oligoelementos se encuentran en concentraciones muy pequeñas, a razón del 0,1 %. Algunos de ellos, si estuvieran en concentraciones altas podrían llegar a ser tóxicas. Están presentes en todos los tejidos y suelen mantenerse en unos valores muy estables, ya que un desequilibrio en su concentración podría provocar graves alteraciones fisiológicas y estructurales.
Las constituciones, tipologías y temperamentos humanos se pueden agrupar en diferentes grupos, los terrenos. Cada terreno humano tiene una tendencia a sufrir ciertas alteraciones de la salud. Existen 5 oligoelementos diatésicos que son reguladores de un terreno determinado.
Serían la I-Manganeso (Hiperreactiva, artrítica-alérgica), la II-Manganeso – cobre (Hiporreactiva, hiposténica - artroinfecciosa), la III-Manganeso – Cobalto (Distónica, neuroartrítica), la IV-Cobre – Oro – Plata (Anérgica); y como complemento la IV- Zinc – Cobre / Zinc –Níquel –Cobalto (Síndrome de desadaptación). El resto de los oligoelementos son los secundarios, su función es la de equilibrar desequilibrios funcionales no tan específicos a una constitución.
A la hora de trabajar con estos elementos tenemos que tener muy claro que su margen de actuación está dentro de la franja fisiológica, es decir lo que se conoce como la franja fisiológica de las alteraciones de la salud. Es una fase que existe entre el estado óptimo de salud y el de la enfermedad. Estos elementos son una excelente herramienta para prevenir alteraciones y tendencias, y en especial en niños. En el momento en que la persona padece una alteración fisiológica que pasa a enfermedad, con cambios estructurales celulares, los oligoelementos ya no pueden cumplir su cometido.
La teoría de Bertrand, Picard y Ménétrier entraría dentro de las tendencias más puristas de lo que sería una prevención para la salud.

Art. 22/373 (24-03-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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EL MAGNESIO


El magnesio es uno de los nutrientes más importantes para el equilibrio de nuestra salud, en cambio es un gran desconocido. Es un mineral que se encuentra en un 70 % en nuestros huesos junto a otros elementos básicos como el calcio, un 29 % en los tejidos blandos y un 1 % en el plasma sanguíneo. Aunque la proporción existente en la sangre sea baja, no por eso hay que relegarle importancia.
Las investigaciones sobre los beneficios del magnesio empezaron en los años 30. A principios de siglo, la ingesta diaria de este mineral a partir de la alimentación era de aproximadamente 1200 mg al día. Pero en la actualidad, este se ha reducido substancialmente. Esto es debido a la disminución en la ingesta de alimentos básicos que contienen este elemento como los cereales integrales (germen de trigo, levaduras, mijo, arroz), las frutas, las verduras, las semillas oleaginosas (almendras, pistachos, avellanas, nueces, sésamo...), las legumbres (soja, alubias, garbanzos), y los germinados.
Este mineral posee numerosas propiedades beneficiosas para nuestro organismo. Las principales serían su capacidad de reequilibrar y estabilizar reacciones metabólicas que están en fases hiper. Ayuda junto al calcio, el fósforo y el boro a fortalecer las estructuras óseas; ayuda a fijas el calcio en huesos y dientes. Muy relacionado con la salud cardiaca, aumentando la fortaleza del corazón. Imprescindible en el proceso de contracción - relajación muscular donde un déficit de magnesio provocaría espasmofilia. Tiene estrecha relación con los calambres musculares y ciertos tipos de migrañas. Este mineral contribuye a la relajación del cuerpo tanto en lo referente al sistema muscular, como al nervioso. Tiene también relación que el equilibrio psíquico y emocional en mujeres con desequilibrios en las constantes hormonales, especialmente en los trastornos de la menopausia.
En estudios publicados en las revistas Family Practice New y Headache se confirman los buenos resultados de este mineral como apoyo y complemento al tratamiento alopático básico. Hay que tener en cuenta que la absorción intestinal de este mineral es de solo el 30-40 %, y que hay ciertos elementos presentes en los alimentos que dificultan su absorción. El calcio tiene que estar en equilibrio con él, en una proporción de 3 Ca/2 Mg. Si se da el caso de que la proporción del calcio es más del doble de la del magnesio en la dieta, ambas sustancias se hacen la competencia y este no se absorberá.
Según estudios realizados, una alimentación pobre en magnesio puede provocar alteraciones en el metabolismo de la insulina, de los triglicéridos, y dar una predisposición a sufrir cálculos de oxalato cálcico en el riñón. Según otras investigaciones, un gran número de personas que sufren estreñimiento crónico puede ser debido a una excesiva tonicidad de la musculatura intestinal. Esto provocaría que el reflejo gastrocólico no-se pudiera transmitir por él, impidiendo desarrollarse correctamente los movimientos peristálticos intestinales y el reflejo de la defecación. El magnesio por su acción relajante ayudaría ante esta situación al igual que ante las otras anteriormente descritas.
Recordemos que el aporte principal de este nutriente tendría que ser a partir de la alimentación, y que de la calidad de lo que comamos depende, en gran parte, nuestro equilibrio metabólico. Una ingesta excesiva de cereales y derivados refinados puede hacer perder entre el 85 y el 99 % del magnesio que necesitamos. Una vez más podemos observar que nuestros hábitos alimentarios, y el equilibrio de los nutrientes que ingerimos, pueden ser el punto de inflexión que haga prevalecer en nosotros un estado óptimo de salud o un estado de desequilibrio.

Art. 23/373 (31-03-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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FLORES PARA LA PIEL


La piel es uno de los mayores órganos, por superficie, que tiene el ser humano. Ayuda a protegernos de ciertas influencias o agentes externos, y la vez nos comunica con el exterior.
La piel refleja también el estado interior del ser humano. Cuando se producen desequilibrios en ciertas reacciones metabólicas, en ciertos órganos, o incluso en la esfera psicoemocional, se da en muchas ocasiones manifestaciones en ella.
Los orientales la consideran como el tercer pulmón, ya que tiene una función muy importante en el intercambio gaseoso de la respiración. Existen casos que se han dado en ciertos poblados indígenas, donde a una persona le han pintado el cuerpo con algún tipo de pintura impermeable y éste ha muerto por asfixia. La piel también tiene un efecto vital en la eliminación de toxinas. Hay personas que han tenido serios problemas con sus riñones, por perdida de funcionalidad, y gracias a una intensa actividad física con la consecuente sudoración han mantenido un equilibrio metabólico razonable.
La piel refleja el envejecimiento celular fruto de la acumulación de toxinas, radicales libres, excesiva exposición al frío o al sol, y desequilibrios en los hábitos higiénicos y alimentarios. Por este motivo, y por ser un elemento tan castigado tendríamos que cuidarla un poco más. Y que mejor para ello que elementos naturales como las flores.
Existen algunas que tienen un efecto directo hacia ellas. Suelen formar parte de la composición de muchos productos cosméticos naturales por su efectividad. Tenemos, por ejemplo, la caléndula officinalis o la calendula arvensis (muy común en Ibiza) que es una de las mejores plantas para la piel. Muy rica en flavonoides, mucílagos y aceites esenciales. Sus propiedades principales son la de cicatrizar y regenerar las células de la piel, suaviza, rehidrata y mantiene la elasticidad de esta. La malva sylvestris es además antiinflamatoria. Esta planta puede usarse con tranquilidad en niños y ancianos. Tenemos la rosa gallica que se utiliza desde hace más de 2000 años. Es una de las flores más utilizadas para la piel, donde una de las formas más conocidas de ella es la famosa “agua de rosas” oriunda de la antigua Persia. La manzanilla (matricaria chamomilla) es y ha sido muy utilizada para este fin. Además de las propiedades anteriormente indicadas es un calmante – analgésica. La utilización de esta planta de una forma continua hace que la piel se vuelva más resistente a los agentes externos como el frío, viento, sol, y contaminación. El hipérico (Hypericum perforatum) tiene mucha fama como regulador de la esfera psicoemocional, en especial en depresiones leves. Pero es una gran desconocida respecto a sus propiedades tópicas. Es una de las plantas más importante en el caso de irritaciones, escoceduras y quemaduras (tanto domésticas como de sol).
La forma más indicada de preparación es mezclando las flores con aceite de oliva virgen extra o de almendras dulces. Hay que dejarlo macerar durante unos 20 días o 1 mes. De esta elaboración se obtiene el aceite de hipérico. Otra planta muy interesante en caso de escoceduras, y quemaduras es el gel del aloe vera o del aloe barbadensis.
Utilizando estas plantas en forma de mascarillas, infusiones o aguas limpiadoras, aceites nutritivos, etc... se podría conseguir mantener y proteger una piel saludable. Pero como siempre me refiero, lo que hagamos externamente tiene que estar apoyado por un trabajo interno. La alimentación y los hábitos de vida juegan un papel básico. Comida equilibrada tanto cualitativa como cuantitativamente, ejercicio físico moderado y cotidiano, y felicidad psicológica y emocional son los tres tesoros y pilares de la salud.

Art. 24/373 (07-04-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS METALES PESADOS


Existen ciertas actividades, como la industrial y minera, que provocan una emanación al medio ambiente de una serie de elementos que tienen una acción muy perjudicial sobre la salud humana, y para la mayoría de formas de vida tanto animal como vegetal. Son los denominados metales pesados como el plomo, mercurio, cadmio, aluminio, arsénico y cromo.
Las aguas residuales de las fábricas, y que en muchas ocasiones no son correctamente tratadas, la emanación de los gases de industrias o de los coches de gasolina con plomo, los utensilios de cocina de aluminio, etc... son fuentes de dichos metales. Estos elementos pueden quedar suspendidos en el aire que respiramos o quedar en a tierra durante mucho tiempo. Esto es debido a que dichos metales no son biodegradables. Una vez emitidos pueden permanecer en el ambiente durante cientos de años. A través de las corrientes atmosféricas, y del agua de los ríos subterráneos o superficiales y que llegan al mar, éstos pueden viajar y depositarse en cualquier lugar del mundo. Se han encontrado concentraciones elevadas de estos elementos incluso en los hielos de Groenlandia y en el mar de la Antártida. Es muy común que las tierras de la industria agrícola tengan concentraciones elevadas de estos metales debido a las aguas que se han utilizados para regar, o a las partículas que estaban suspendidas en el aire y que se han depositado sobre ella. Esto provocará que tanto los vegetales que utilizamos directamente en nuestra alimentación, como los destinados para la alimentación de la ganadería (animales que posteriormente comemos), tengan impregnados estos elementos. Al introducirlos en nuestro organismo en el proceso de la alimentación estos tienen la propiedad de depositarse en nuestro cuerpo. De esta forma, a través de los años, nuestro metabolismo va sufriendo una acumulación de estos metales pesados en diferentes lugares. Dependiendo de dónde se sea, por su tropismo, se desarrollaran diferentes enfermedades.
Estudios muy recientes han confirmado la enorme toxicidad de estos metales pesados. Tenemos por ejemplo, el Arsénico (As) que tiene relación con bronquitis; cáncer de esófago, laringe, pulmón y vejiga. Además es un tóxico del hígado y predispone a enfermedades vasculares. El Berilio (Be) provoca irritación de las membranas mucosas y de la piel y puede influir en el cáncer de pulmón. El Cadmio (Cd) puede originar Bronquitis, enfisema, daña el riñón, puede provocar infertilidad y cáncer de próstata, alteraciones neurológicas, hipertensión y enfermedades vasculares. El Cromo (Cr) daña al riñón, al hígado, y puede influir en el cáncer de pulmón. El Mercurio (Hg) puede provocar alteraciones neurológicas e afecciones del sistema respiratorio. El Plomo (Pb) puede provocar alteraciones neurológicas (disminución del coeficiente intelectual infantil), sí como dañar el riñón, y provocar anemia. Actualmente, se está produciendo una mínima concienciación, por parte de los gobiernos, para intentar disminuir la liberación de estas sustancias tan nocivas en los países más industrializados. Pero las resoluciones que se están produciendo no son suficientes dada la gravedad del asunto.
Un problema añadido es que en este momento no se ha encontrado un remedio o método suficientemente eficaz para eliminar la acumulación orgánica de estos metales pesados. Se están produciendo numerosas investigaciones con ciertas plantas con resultados esperanzadores, pero aún están por confirmar. De todas formas, la prevención es la mejor opción para enfrentarse a este problema. La limpieza y desintoxicación periódica de nuestro organismo es un factor vital en el equilibrio de nuestra salud, y un método preventivo a las agresiones constantes que nuestro cuerpo recibe del medio externo.

Art. 25/373 (14-04-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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CONTAMINACIÓN DEL AIRE Y PLANTAS


En las grandes urbes y en los territorios industriales, se produce una gran condensación de gases contaminantes en la atmósfera. Muchos de estos gases son tóxicos, en mayor o menor medida, y una exposición prolongada a ellos puede ocasionar desequilibrios en nuestra salud. Es muy comunes que se desarrolle, entre la población circundante, ciertas patologías como alergias, problemas respiratorios como el asma, alteraciones de la piel, o del sistema nervioso (insomnio, irritabilidad, migrañas, etc.).
Para proteger y compensar los efectos negativos que pueden ocasionar al sistema nervioso- neuronal tenemos la verbena (Verbena officinalis), la ruda (Ruta graveolens), la cebolla (Allium cepa), y el azafrán (Crocua sativus). Algunos gases pueden ocasionar modificaciones en la información contenida en el ADN o el ARN. Para ello, existe, plantas con propiedades antimutagénicas como la onagra (Oenothera biennis), la cebolla, el alga clorella, la zanahoria (Daucus carota), el tomate (Lycopersicum esculentum) y el té verde. Las algas tienen un gran abanico de propiedades, pero de todas ellas cabe destacar su capacidad para desintoxicar el organismo, incluso de las sustancias y elementos más agresivos. Son capaces de eliminar tóxicos como metales pesados, radioactividad y otras sustancias altamente perjudiciales. Las que están demostrando un mayor efecto son las algas espirulina, clorella y klamath. Estas sustancias tóxicas generalmente provocan un bloquea en la función oxigenadora de las células, provocando una especie de hipoxia celular con los problemas que de ello se derivan. El ginseng coreano (Panax ginseng) y el ginseng siberiano (Eleuterococus senticosus), el regaliz (Glycyrrhiza glabra), la verdolaga (Portulaca oleracea), el ajo (Allium sativum) , y otra vez la cebolla, el noni (Morinda citrifolia), el germanio 132, y la vitamina B15 tienen un efecto muy importante para aumentar la oxigenación celular. Secundariamente, tendríamos plantas como la albahaca (Ocimum basilicum), el tomillo (Thymus vulgaris), el jengibre (Zingiber officinale), el mirtilo (Vaccinium vitis-idaea) y la canela (Cinnamomum zeylanicum) con una acción parecida, este respecto, pero menor. El humo de los coches es otro gas que altera enormemente nuestro sistema inmunitario y neuroendocrino. Además, el plomo que contiene, en el caso de la gasolina con plomo, provoca una acumulación de este en el sistema nervioso, riñón y mesénquima. Para ello tenemos una planta tan importante como el coriandro (Coriandrum sativum) que elimina, en parte, este metal pesado tóxico del organismo. El fenogreco (Trigonella foenum-graecum) tiene la capacidad de neutralizar los efectos del acetaldehído proveniente del humo del tabaco y de los coches. En ocasiones, estos contaminantes ambientales suelen provocar en personas sensibilizadas alteraciones en el ritmo cardíaco, en forma de taquicardias o palpitaciones. Para equilibrar este efecto está muy indicado la pasiflora (Passiflora incarnata). Un ambiente contaminado suele provocar una depresión del sistema nervioso y consecuentemente el psicoemocional. Suelen aparecer episodios de depresiones sin causa aparente. En estos casos los expertos suelen recomendar la ortiga (Urtica dioica), el eleuterococo o ginseng siberiano.
Los expertos cada vez descubren más utilidades a ciertos elementos naturales, como las plantas. La simplicidad en su preparación y sus interesantes resultados las ponen a la vanguardia de las herramientas principales para el cuidado de la salud.

Art. 26/373 (21-04-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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EL VINO TINTO


El vino es un elemento que ha acompañado a la cultura humana desde hace siglos. Hay regiones, como la cuenca mediterránea, donde existe una larga tradición de elaboración y consumo de esta bebida. Forma parte de las raíces culturales y esto también se refleja en la salud de los habitantes de estas zonas geográficas. Los antiguos egipcios, griegos y romanos la convirtieron en un elemento importante de su farmacopea. La tradición se ha ido manteniendo e incluso los alquimistas medievales rescataron antiguos conocimientos del mundo árabe en cuento a su elaboración y destilación para fines medicinales.
Según estudios realizados en las últimas décadas por equipos de investigación de diversos países del mundo, como el del Wine Institut, el consumo moderado de vino ofrece efectos beneficiosos para la salud y pueden mejorar ciertas enfermedades como el resfriado común, los cálculos en el riñón, la enfermedad de Parkinson o Alzheimer, alteraciones en la memoria y conocimiento, depresión, estrés, hepatitis A, y un largo etcétera. Estos estudios están avalados por universidades tan prestigiosas como la de Harvard. Otras investigaciones han sido publicadas en los últimos años confirmando dichos resultados.
En el libro Prevention of Myocardial Infarction, publicado en 1996, investigadores dirigidos por Joann Manson, de Harvard, encontraron que "una o dos bebidas de cerveza, vino o licor al día reducían entre un 20%-40% el riesgo de padecer enfermedades coronarias". Se ha observado que el vino, y en especial el tinto, es uno de los elementos básicos de la dieta mediterránea. Este es uno de los factores que intervienen en la baja incidencia que tiene esta región a sufrir alteraciones coronarias, en comparación de otros lugares del mundo.
El año 1995 Gronbaek y colaboradores publicaron un estudio realizado en Copenhagen (Copenhagen City Heart Study). En dicho estudio participaron 6051 hombres y 7234 mujeres, de 30 a 79 años. Mostraron que el consumo de vino (en especial el vino tinto), no de cerveza ni de alcoholes destilados, se asociaba a menor mortalidad por enfermedad cardiovascular, menor mortalidad por enfermedad cerebrovascular, y menor mortalidad en general (Gronbaek, 1995).
Se ha observado que el vino tinto tiene un importante efecto antioxidante. Protege las células y otras estructuras sobre ciertas sustancias dañinas, como los radicales libres. Recientes estudios han dado a la luz que posee unos fitonutrientes denominados polifenoles y proantocianidinas oligoméricas (PACs) que poseen numerosas cualidades muy beneficiosas para nuestra salud. Neutralizan los radicales libres por su efecto antioxidante, estabiliza y da unión al colágeno (proteína principal del tejido conectivo), tiene cierto efecto antiinflamatorio y antialérgico, aumenta la actividad de la vitamina C y es un protector capilar, entre otras propiedades. El efecto más sorprendente descubierto por investigadores españoles, es que posee cierta actividad frente a diversas células cancerosas, aunque aun deben realizarse más estudios a este respecto.
El vino es rico en vitamina C (en las primeras fases de fermentación), complejo B, posee pequeñas cantidades de hierro, bioflavonoides, y los otros elementos como los PACs y los polifenoles.
Antiguamente, incluso se preparaban maceraciones, infusiones y decocciones con plantas medicinales pero con vino tinto y no con agua. Esto permitía extraer un mayor número de principios activos de las plantas y se le sumaban las cualidades propias de dicho vino. Lógicamente, la calidad y naturaleza del vino tiene una relevancia vital. Los vinos biológicos elaborados a partir de uvas sin tratamiento de pesticidas y herbicidas son los más óptimos para nuestra salud.
No nos olvidemos de la regla de oro que dice que un consumo moderado es la base de todo, todo exceso acaba perjudicando.

Art. 27/373 (28-04-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS TERRENOS ALÉRGICOS


Los seres humanos según sus características constitucionales, su herencia, sus hábitos alimentarios y su estilo de vida pueden llegar a crear un organismo con una predisposición a sufrir ciertos tipos de enfermedades o alteraciones de la salud. En la actualidad, los terrenos o constituciones alérgicas son las que están teniendo un mayor auge en las sociedades más industrializadas.
Las personas que sufren de esta alteración suelen sufrir un empeoramiento importante durante el periodo primaveral y el otoñal. Aunque este hecho no es una constante si es una característica bastante general. Según muchos investigadores, no es tan importante a lo que se es alérgico (lógicamente hay que tenerlo muy en consideración), sino tener muy en cuenta que el organismo lo es.
Los elementos que suelen marcar una mayor sensibilidad son el polen de ciertas flores, el pelo de gato, la humedad, el polvo o los ácaros. Existen una serie de características que se repiten en las personas que presentan esta enfermedad. Presentan una importante acumulación de elementos tóxicos en la sangre – mesénquima, su alimentación es rica en elementos que predisponen a las alergias (ciertos aditivos alimentarios), su flora intestinal simbiótica está en unos niveles muy bajos, pueden presentar cierta parasitosis intestinal, el hígado trabaja a un ritmo muy acelerado (por la metabolización de tóxicos) y el sistema nervioso suele estar debilitado por una acumulación de estrés.
Ante esto y como complemento al tratamiento básico alópata recomendado, hay una serie de pautas que pueden ayudar a mejorar el estado general de la persona, e incluso intentar modificar dicho terreno alérgico.
La homeopatía y la medicina biológica son dos herramientas que pueden ayudar considerablemente a intentar equilibrar dicha constitución. Sería interesante que en todo momento hubiera un consenso y colaboración entre el médico de medicina biológica y el médico especialista. La persona tendría, además, que cambiar ciertos hábitos higiénico – dietéticos. Importante que la alimentación fuera equilibrada cualitativa y cuantitativamente, evitando alimentos procesados, café, alcohol, pastelería - bollería, grasas saturadas, carne roja en exceso, clara de huevo, comida pre - cocinada y “comida basura”. Sería aconsejable realizar algún tipo de actividad física cotidiana que ayuda a aumentar la sudoración, activar y equilibrar ciertos mecanismo inmunológicos, y relaje.
Imprescindible regular el correcto funcionamiento del hígado. Para ello tenemos plantas como el rábano negro, el cardo mariano, la alcachofera, el desmodium, la ortiga, el diente de león, la vara de oro, la espirulina, etc. que a su vez desintoxican y limpian la sangre de sustancias tóxicas.
El oligoelemento manganeso (Mn) está muy indicado para regular y equilibrar este tipo de terreno. Existen equilibradoras de las reacciones metabólicas que favorecen las reacciones alérgicas como la quercitina (del pino), el regaliz, la ashwagandha; y minerales como el selenio y el zinc.
Hay que tener muy en cuenta que en unos primeros estadios hay que vigilar en no tonificar excesivamente el sistema defensivo, las personas que sufren este problema, ya que de por si suelen tenerlo fuerte pero descontrolado. Por este motivo es importante equilibrar dicho sistema inmunitario, y no potenciarlo. Es recomendado que en todo momento, el médico especialista supervise y de su aprobación a la complementación de los elementos naturales anteriormente descritos.
Una vez más, la naturaleza puede ser nuestra aliada si se utiliza conscientemente y de una forma correcta.

Art. 28/373 (05-05-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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PSICOSOMÁTICA. MENTE, EMOCIONES Y MATERIA


Durante mucho tiempo, se ha tenido una tendencia a parcializar al ser humano, es decir, separar las diferentes partes y estructuras que lo componen como si la persona no fuera un todo. Esta visión partidista del individuo rompe con la filosofía de la mayoría de las culturas ancestrales como la china, la hindú, la árabe, e incluso la europea - griega.
Dentro de las separaciones que se han ido realizando hasta la actualidad, la más exagerada es el de la parte física y la parte mental – emocional. Parecía que una cosa no tenía que ver con la otra; como si la esfera psicoemocional se encontrara en la galaxia de Andrómeda mientras que el cuerpo quedaba en nuestra propia Galaxia. Nada más lejos de esto. En la actualidad, se está confirmando que la mente y las emociones juegan un papel vital, trascendente sobre el resto del organismo, sobre la parte más física de nosotros mismos.
Tenemos ejemplos muy sencillos, como el de la caída de cabello ante una situación continuada de estrés, un resfriado o gripe posterior a una gran decepción o sufrimiento sentimental, unos ojos o cara congestionada después de un enfado reprimido, un episodio de náuseas y vómitos después de tener que “tragar” forzosamente una situación desagradable no deseada, etc.
Las personas tenemos que empezar a escuchar más a nuestro cuerpo. Muchos expertos consideran que las enfermedades o alteraciones de la salud tienen un origen primario en una alteración psicoemocional. Si esa situación no es asimilada y va aumentando, juntamente con otros factores, puede ocasionar una alteración física. En muchas ocasiones, cuando nuestra salud está mermada recurrimos automáticamente a remedios puramente físicos, sin prestar atención a lo que pensamos y sentimos durante esos momentos de la vida en que caemos enfermos. El cuerpo nos avisa, con ciertas alteraciones de la salud, de que algo no funciona bien en nosotros y en muchas ocasiones lo que no funciona es nuestra parte no-física. Frecuentemente las personas realizan trabajos que no les gusta, están con personas que no desean, aguantan situaciones por compromiso, en definitiva, no viven su vida como realmente querrían hacerlo. Están supeditados a un comportamiento fruto de unas costumbres, un conformismo e incluso un miedo que les impide desarrollarse como personas. Esto lógicamente desencadena con el tiempo a un estado de ansiedad, estrés, tristeza, apatía... que repercute directamente sobre nuestro cuerpo. El sistema inmunitario cae, nuestro sistema neuroendocrino se desequilibra, y muchos otros elementos de nuestra esfera física empiezan a sucumbir en un desmoronamiento en cascada. La expresión “la mente sobre la materia”, o mejor dicho “la mente y las emociones sobre la materia” resume perfectamente esta idea. Las personas solemos tener demasiado miedo, que es el gran enemigo del ser humano, que nos encadena a una cárcel de sentimientos reprimidos y de deseos insatisfechos. Tenemos demasiado miedo a vivir, y no únicamente por si sufrimos sino también por si llegamos a ser “demasiado felices”. En nuestra memoria genética tenemos arraigado demasiadas cargas culturales fruto de una historia evolutiva humana cargada de cadenas. Pero esas cadenas del pasado, y que en muchas ocasiones las arrastramos inconscientemente, nos impiden llegar a nuestras metas y sueños. Hemos de conseguir desprendernos de ellas, ser valientes.
Tal como dice Víctor Hugo “el futuro tiene muchos nombre. Para el cobarde es lo inalcanzable, para el temeroso lo desconocido, para el valiente la oportunidad”. Seamos valerosos y aprendamos a disfrutar del amor y la felicidad que la vida nos ofrece, y que muchas veces no somos capaces de ver y saborear. Nuestro equilibrio físico, mental, emocional, así como nuestra salud nos lo agradecerán.

Art. 29/373 (12-05-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS TÉS


Los tés son unas bebidas muy arraigadas a ciertas culturas, principalmente a las orientales. Desde hace siglos se consume en la India, China y Japón. Adquiere incluso forma de arte, con toda su simbología, en la exquisita “Ceremonia del Té” japonesa.
Los diferentes tés provienen de una misma familia botánica, las camelias. Existen diferentes métodos de recolección, cultivo y procesamiento que harán que sus propiedades y cualidades organolépticas varíen. Existen diferentes tipos. Los más utilizados en Europa son los semifermentados como el Oolong, o los que han tenido una fermentación completa como el Darjeeling. Otro ejemplo, es el té rojo o Pu-errh muy utilizado en Asia. Estos pertenecen al grupo de tés fermentados. Existe otro grupo, el más natural, que es el de los no-fermentados. Tenemos el ejemplo del té verde, que es además el más utilizado en oriente. Sus hojas son secadas rápidamente sin sufrir un proceso de fermentación.
Los tés poseen una serie de elementos muy interesantes para la salud, son los denominados polifenoles. Estos son muy solubles en agua, consiguiéndose una mayor o menor extracción en función del tiempo en que las hojas de la planta hayan estado en contacto con el medio acuoso. Hemos de considerar que en este caso no hay que realizar una decocción, es decir, hervir el agua con la planta. Esto haría que se destruyeran gran parte de sus principios activos. Para conseguir la máxima extracción es interesante infundir las hojas con agua caliente un mínimo de 10 minutos, sin hervir.
El té posee un principio activo, la teína, que es un estimulante muy parecido a la cafeína. De todas formas, el té no suele estimular tanto como el café aunque hay que tener en cuenta varios factores como la sensibilidad de la persona, y el grado de fermentación. El té verde, por ejemplo, al no estar fermentado es el que tiene un nivel más bajo de teína. El taza de café suele tener unos 100 mg de cafeína, en proporción a los 40 mg del té fermentado, y a los 19 del té verde.
Los tés tienen propiedades antioxidantes, tan importantes para la lucha contra los radicales libres. Estos radicales influyen significativamente en los procesos de degeneración y envejecimiento celular. Esto es debido a los polifenoles que poseen y concretamente a un grupo denominado catequinas. Los fermentados tienen unos valores 3 veces inferiores que el té verde respecto a la potencia y efecto de dichos antioxidantes. En el momento en que se produce la fermentación se produce un cambio en las estructuras de las catequinas, dando lugar a compuestos de tipo aromático en substitución de los iniciales polifenoles.
Los tés más beneficiosos serían, en primer lugar, el té verde. Existen de diferentes orígenes pero sus propiedades son muy parecidas, siendo el más natural, el que menos excita y el que tiene una mayor potencia como antioxidante; es además, un diurético importante y un drenador del hígado. El té rojo o Pu-errh es de origen chino, se le considera de sabor exquisito digno de sibaritas. Era el denominado “té de los emperadores”. Posee también propiedades antioxidantes, es un potente diurético y tiene la capacidad de mejorar el metabolismo de la grasas. Existe un tercer tipo de té que realmente no lo es, ya que en su composición no lleva esta planta. Es una antigua fórmula china de más de una decena de plantas que actúa como regulador de las funciones orgánicas. Es el famoso “Té Mu”. Además, tiene las propiedades antioxidantes y diuréticas de los otros aunque en menor medida, pero es mucho más potente como equilibrador de los órganos y reacciones metabólicas.
Se aconseja que las personas que sean especialmente sensibles a la cafeína y a la teína no abusen de dichas bebidas, y no las tomen a partir de las 17 horas sino antes.
Estas plantas, como todo, pueden ser muy útiles si no se abusa de ellas. Son otros de los elementos naturales de los que nuestra salud se puede beneficiar.

Art. 30/373 (19-05-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA JALEA REAL


Este alimento es uno de los más ricos, nutritivos y saludables que existe. Está elaborado por las abejas obreras y su finalidad es la de alimentar, durante la etapa de desarrollo y crecimiento, a la larva que llegará a ser la abeja reina.
Posee un gran valor nutricional destacando su aporte en ácido fólico, vitaminas del complejo B (B1, B2, B5, B6), tan importante para fortalecer el sistema nervioso en casos de astenia o cansancio físico y mental, estados de tristeza y melancolía, etc.; vitaminas A, C, E y H. Posee numerosos minerales como el fósforo y el azufre, compuestos orgánicos como esteroles y fenoles, así como numerosos oligoelementos tan imprescindibles para nuestro equilibrio metabólico. En su composición hay que añadirle sustancias hormonales (en fase de estudio), glúcidos, lípidos y complejos enzimáticos muy importantes también para que las reacciones fisiológicas de nuestro organismo se realicen de una forma correcta. Su contenido en proteína es muy elevado (hasta un 18%) lo que lo caracteriza como un alimento de gran riqueza proteínica de gran importante en períodos de crecimiento, desarrollo, convalecencia y recuperación. Al igual que el polen y los propóleos, la jalea real es un poderoso antibiótico y estimulante del sistema inmunitario inespecífico.
Todo en sí forma un excelente alimento que además nos ayuda a fortalecer nuestro organismo y nuestra salud. Nos refuerza tanto a nivel físico como psíquico, actúa como un reconstituyente en especial en períodos de debilidad o astenia. Mejora la funcionalidad de los órganos reproductores por la presencia de componente hormonales naturales, aunque aun hay que realizar más estudios al respecto. Parece ser que estimula la función ovárica a la vez que actúa como estimulante sexual. Refuerza el sistema inmunitario, aunque hay que tener precaución con las personas que presente algún tipo de alergia, en especial al polen. En el caso de encías sangrantes, tanto la toma interna como la fricción de la zona permite mejorar esta alteración. Es beneficiosa para abrir el apetito en personas desganadas, siendo capaz de estimular la sensación de hambre. Es un tónico cerebral y del sistema nervioso, en general, sin llegar a ser una sustancia excitante como en el caso del ginseng. Es una de las pocas sustancias naturales que es capaz de destruir el Helicobacter pylori. Esta bacteria es la responsable de empeorar los procesos ulcerosos del estómago, y está presente en la mayoría de casos. Además, su gran aporte en vitamina B5 es de gran ayuda, ya que más del 50% de las personas que tienen úlcera tienen un déficit de esta vitamina.
Para concluir, comentar que actúa como regenerador celular tan importante en los procesos degenerativos crónicos, y como prevención del envejecimiento celular. Es recomendable guardarla en el frigorífico ya que las altas temperaturas pueden dañar la estructura bioquímica de la jalea y hacer que sus propiedades queden mermadas. Asimismo, los expertos aconsejan tomarla por las mañanas ya que es una importante fuente de energía.
Como se puede observar esta sustancia es un tesoro de la naturaleza. En muchas ocasiones, se intenta publicitar y vender ciertas sustancias naturales como remedios milagrosos a muchos males Esto es totalmente falso ya que remedios milagrosos NO EXISTEN. De todas formas, la naturaleza ofrece buenos elementos o compuestos que pueden contribuir de una forma significativa a la mejora de nuestra salud, y uno de éstos es la jalea real.

Art. 31/373 (26-05-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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EL ZINC


El zinc es un nutriente que está clasificado dentro del grupo de los minerales. Es uno de los más importantes para mantener la salud de nuestro organismo. Antiguamente, los seres humanos no tenían deficiencia de este mineral ya que ciertos alimentos lo contenían en cantidades suficientes. Pero en la actualidad, los niveles de este mineral en las comidas se encuentran en niveles muy bajos. Todo ello es fruto del tipo de agricultura y ganadería de “superexplotación” que se realiza. Los métodos de fabricación y procesamiento de las comidas, así como la forma de cocinar, destruyen el poco zinc que en sí existe en los alimentos. Como consecuencia de ello nuestro cuerpo tiene niveles muy bajos de él, y esto provoca que nuestro metabolismo no funcione de una forma correcta, e incluso que llegue a perder su estado óptimo de salud.
Tiene un gran número de propiedades y características, pero como resumen se podría decir que: este mineral forma parte de algunas enzimas en forma de coenzima, es decir, es un poderoso catalizador de las reacciones químicas. Colabora en la elaboración, almacenamiento y secreción de un gran número de hormonas, como por ejemplo la hormona del crecimiento, las sexuales y las tiroideas. Ayuda a la regeneración de la piel y a la cicatrización de heridas, muy útil en caso de acné, quemaduras e incluso para prevenir las estrías del embarazo. Muy importante en este período y en la lactancia (bajo la supervisión del ginecólogo). Participa en el desarrollo, así como en el mantenimiento de los huesos y del esqueleto. Es imprescindible para la formación de la matriz ósea sobre la que se va a fijar los huesos. Ciertos investigadores apuntan a que el 25 % de las personas que sufren de osteoporosis son deficitarios en este mineral. Es fundamental para la correcta metabolización de los glúcidos, lípidos y proteínas. Imprescindible para que el sistema inmunitario esté activo, fuerte y sea capaz de protegernos. Influye estrechamente en el correcto funcionamiento del cerebro y del sistema neuroendocrino. Muy relacionado con la esfera ginecológica.
La ingesta excesiva de proteínas, en especial de origen animal, implica una necesidad orgánica mayor de este mineral. Ciertos fármacos como los corticoides, el ácido valproico, los estrógenos, los taninos del café y del té, aditivos como el EDTA utilizado para dar un mayor color verde a los alimentos, el ácido fítico de los cereales semiintegrales, los polifosfatos usados como aditivos, el abuso de laxantes y diuréticos disminuyen su absorción, por lo que hay que tenerlo en cuenta. El alcohol interfiere en la acción enzimática de este mineral.
La deficiencia de éste puede originar alteraciones en el cabello (menor crecimiento, volumen, sin brillo y quebradizo), mala cicatrización de heridas, manchas blancas en las uñas, retraso en el crecimiento de los niños, alteraciones de la piel, inmadurez sexual en los adolescentes, disminución y mala calidad de los espermatozoides. El organismo suele acumular este mineral principalmente en la próstata, semen, ovarios, retina, timo, hipófisis, suprarrenales, médula ósea e hígado. Las principales fuentes alimentarias son los cereales integrales, las legumbres, las semillas de calabaza y las pipas de girasol, las nueces, la levadura de cerveza, el germen de trigo, la leche y derivados, pescado, aves, yema de huevo.
Este mineral es una gran fuente de salud y su ausencia puede hacer decantar la balanza hacia desequilibrios considerables.

Art. 32/373 (02-06-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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BRONCEADO SANO, PIEL SANA


Estamos ya entrando en la época estival y las playas empiezan a estar muy concurridas por amantes del sol y del mar. La ansia por darse los primeros chapuzones en el agua, y por broncearse rápidamente, pueden originar problemas para nuestra salud a corto y largo período.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que nuestra piel ha estado privada, durante muchos meses, de los rayos solares donde ha perdido pigmentación y protección. Una exposición prolongada e intensa durante las primeras semanas puede ser muy contraproducente. Tiene que plantearse un período de adaptación. En segundo lugar, hay que tener en cuenta la sensibilidad de la piel. Las claras, así como las que tienen pecas y lunares son las que más tienen que protegerse. En tercer lugar es muy importante un correcto protector solar con un factor de protección elevado para las primeras exposiciones, como 40.
Conforme nuestra piel se va bronceando podemos ir disminuyendo, aunque no es aconsejable utilizar protectores menores de 20. Es muy interesante que en su composición existan elementos naturales, como plantas que tengan una acción regeneradora específica sobre la piel. Tenemos ejemplos como el aloe vera, la caléndula, el tepezcohuite, el té verde, etc. En cuarto lugar, es importante evitar la deshidratación orgánica y de la piel. Para concluir, hemos de nutrirla e hidratarla posteriormente.
Las recomendaciones que podemos seguir son las siguientes. Los baños solares deben ser de un máximo de 15 minutos los primeros días, para ir aumentando gradualmente a lo largo de las semanas. Debemos evitar las horas de máxima potencia solar, es decir, entre las 12 horas y las 17 horas. Hay que vigilar en los días que el cielo esté parcialmente nublado, ya que no tenemos la sensación (física y psicológica) de que el sol haga mucho efecto pero los rayos ultravioletas traspasan ampliados dichas nubes y su efecto puede estar multiplicado. Hidratarse continuamente con agua, zumos de fruta o verduras, infusiones o tés, así como frutas. Utilizar un protector solar adecuado a las características de la piel, y preferentemente con elementos naturales. Utilizar un hidratante para después de la piel. Son muy interesantes los que están hechos a partir de aloe vera o aceite de hipérico. Tomar abundantes frutas y verduras ricas un B-caroteno, y que suelen tener un color rojo, naranja o verde intenso. Esta vitamina tiene un efecto directo sobre la piel. La protege, regenera, es antioxidante y ayuda a broncear más intensamente con menor exposición al sol. Hay que combinar los baños de sol con los baños de agua para refrescar la piel y disminuir la temperatura corporal. No hay que entrar bruscamente al agua ya que la alta temperatura del cuerpo con el contraste del agua fría o fresca puede causar un shock. Hay que adaptar el cuerpo mojando las piernas, brazos, cervicales, hombros, frente y cara para terminar sumergiendo el cuerpo lentamente. Muchas veces no le damos importancia a estos factores y creemos que “no pasa nada”, pero realmente si que la tiene.
Cada vez son más frecuentes las alteraciones degenerativas de la piel. Los rayos solares nocivos, principalmente los ultravioleta, actúan alterando las células de la piel por acción conjunta de los radicales libres que se producen. Esto sumado a la deshidratación, conlleva a un envejecimiento celular con lesiones que en ocasiones son irreversibles.
No hemos de tener prisa a la hora de broncearnos. Tenemos todo un verano, y parte del otoño, para disfrutar del sol y la playa,. Seamos cautos y actuemos con conocimiento.

Art. 33/373 (09-06-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LAS ALGAS, LA SALUD VENIDA DEL MAR (I)


Las algas son las denominadas verduras del mar. Son muy comunes dentro de la gastronomía y las tradiciones naturales de los países orientales, pero en occidente aún continua siendo algo extraño verlas en nuestras mesas y nuestras vidas.
Poseen muchas propiedades y actualmente se están investigando sus efectos tanto en el campo de la salud como en el de la medicina. Pueden utilizase por vía interna o externa (tópica). Una de sus características fundamentales son su alto contenido en nutrientes, tales como vitaminas, minerales, oligoelementos, enzimas, aminoácidos, fibra etc. Su uso cotidiano, en cantidades moderadas, permite abastecer al organismo de estas sustancias tan necesarias para nuestro equilibrio metabólico.
Tenemos ejemplos sorprendentes como el caso de la Iziki. Esta alga tiene un contenido de 3 a 10 veces más calcio que la leche de vaca. Otro ejemplo sería el de la Kombu, donde un sólo gramo diario de esta alga supone un aporte suficiente de yodo. Otra propiedad a destacar de todas ellas es la de su alto contenido en proteína. La proporción de sus aminoácidos es más adecuada para el organismo que la de las verduras terrestres. En cuanto a los hidratos de carbono, sus elementos mucilaginosos, así como su contenido en fibra, equivalente al que se encuentra en las verduras, facilita el tránsito intestinal y ayuda al correcto vaciado intestinal. De las vitaminas hay que destacar el contenido en vitamina B12 de algunas de éllas (nori, kombu, iziki, clorela, espirulina, klamath), lo cual se contrapone a la idea generalizada de que esta vitamina sólo se encuentra en productos cárnicos y lácteos.
Las algas son vegetales con niveles muy elevados de clorofila, por lo que necesitan luz para desarrollarse. Esto aporta grandes ventajas para nuestro organismo, ya que recientes investigaciones están observando que la clorofila se comporta de forma parecida a la hemoglobina de los seres humanos, sus estructuras químicas son muy parecidas. Seria como la hemoglobina de los vegetales. Los humanos lo pueden tomar en casos de deficiencia de dicho compuesto. El color de las algas depende de la profundidad en que se encuentran y de la luz que reciban. No todas ellas son óptimas para el consumo humano. Por regla, las azules son las que se emplean en la alimentación, en cambio las pardas y las verdes no. Otro efecto muy importante es su poder antitóxico. Es capaz de limpiarla sangre en profundidad, por lo que son muy recomendables en programas de limpieza y desintoxicación. Aparte de las toxinas básicas, tienen un efecto importante sobre los pesticidas y herbicidas, metales pesados e incluso contra la radioactividad. Existen ciertos investigadores que están contemplando la posibilidad de suplementar (a título de complemento) con algas a pacientes que reciben tratamientos de radioterapia para eliminar dichas radiaciones del cuerpo. Son importantes limpiadoras de las arterias, en especial, de las grasas saturadas de origen animal. Son muy útiles ante problemas circulatorios.
Generalmente, las algas son saladas. Según los métodos tradicionales chinos, tonifican el riñón y lubrifica. Tiene carácter fresco. Son muy alcalinizantes, es decir, son capaces de hacer variar el Ph del organismo, de ácido a alcalino. Un desequilibrio del Ph sanguíneo puede dar predisposiciones a alteraciones de la salud y enfermedades. Generalmente y debido a la alimentación desequilibrada y a la contaminación, el Ph sanguíneo en vez de tender al equilibrio, tiende a la acidez.
Las principales algas utilizadas hasta la fecha son la Nori, Kombu, Aguakame, Iziki, Dulse, Arame, Agar-agar, Espirulina, Clorela y la Klamath. Pasemos a describir las características concretas de cada una de ellas una por una ...

Art. 34/373 (16-06-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LAS ALGAS, LA SALUD VENIDA DEL MAR (II)


Como complemento del escrito de la semana pasada, pasaremos a explicar las principales propiedades de las algas más utilizadas hoy día. Sus principales aplicaciones son como limpiadoras de la sangre y como complejo vitamínico – mineral –proteínico. Recalcar que en el caso de que se padezca una enfermedad y alguna propiedad de las algas sea beneficiosa siempre se utilizará como alimento o complemento dietético y nunca ha de tener como finalidad la de sustituir un tratamiento médico realizado por un especialista.
El Nori tiene un contenido muy elevado en proteínas y fósforo, disminuye el colesterol malo, mejora la circulación sanguínea y la calidad de la sangre. El Kombu es la que tiene mayor contenido en yodo, gran efecto como limpiadora intestinal y los fortalecen, oscurece el pelo, elimina la radiactividad (al igual que el miso), disminuye la tensión arterial. Muy útil ante problemas sexuales, de las articulaciones con componente inflamatorio como la artritis y alteraciones respiratorias. El Wakame e Iziki son las más ricas en calcio, mejoran la circulación sanguínea, neutralizan los tóxicos de la sangre (la depuran) y muy útiles en alteraciones respiratorias. El wakame es un regular enzimático. El iziki es de las más ricas en calcio, hierro y potasio. Elastiza y da brillo al cabello, fortifica los huesos y uñas. El Dulse es muy rica en hierro, vitamina C y proteína. El Arame actúa como un limpiador y equilibrador metabólico importante. El Agar – Agar actúa como laxante suave mucilaginoso sin irritar la mucosa intestinal. La espirulina es un tipo de alga unicelular que crece en aguas cálidas, dulces y alcalinas. La Espirulina es un alga muy completa porque posee un equilibrio perfecto de todos los aminoácidos esenciales, al ser una proteína pura en un 70%. Es una de las pocas fuentes vegetales de vitamina B12 ya que ésta se encuentra normalmente en los tejidos animales. Una cucharadita de café de espirulina proporciona 2,5 veces la cantidad diaria recomendada de vitamina B12 y más de dos veces la cantidad de esta vitamina que se encuentra en una ración equivalente de hígado. Contiene altas concentraciones de otros nutrientes, aminoácidos, minerales quelados, pigmentaciones, azúcares complejos naturales, enzimas, etc., en una forma fácilmente asimilable, por lo que es un gran remineralizante. Posee abundante clorofila, ficocianina y B-caroteno. Ayuda a fortalecer la sangre y actúa como bronceador. Es un de los alimentos más limpios que se encuentra en la naturaleza ya que crece en un ambiente cálido y alcalino donde ningún otro organismo puede sobrevivir para contaminar las aguas donde vive. Es un excelente alimento, previene el desgaste muscular, disminuye el apetito muy útil para programas de control del peso. La Clorela es también muy rica en proteínas de alto valor biológico. Rica en minerales ( hierro, selenio, zinc), vitamina B12,, B-carotenos), aminoácidos, clorofila. Es un potente antioxidante y aumenta el sistema inmunitario inespecífico. Normaliza las función intestinal favoreciendo el peristaltismo y facilitando la eliminación de heces. Elimina las toxinas fijadas en la pared intestina y ayuda a regenerar la mucosa y tejidos intestinales. Potencia la flora intestina impidiendo el desarrollo de bacterias patógenas en el intestino. Protege el hepatocito (células del Hígado) de la fijación de toxinas. Disminuye las tasas de colesterol. Normaliza la glucemia (favorece la función del páncreas). Es un regenerador de la pared gástrico. El alga Klamath contiene los 8 aminoácidos esenciales y en la correcta proporción que necesita el cuerpo humano formando un alimento muy rico en proteína fácilmente asimilable. Rico en nutrientes como la clorofila, vitaminas (incluso la B12, conteniendo 7 veces más cantidad que la espirulina y de fácil asimilación), minerales, enzimas activas, etc. Importante tónico y equilibrador del sistema nervioso ya que contribuye a la mejoría del funcionamiento de las glándulas del hipotálamo, pineal y pituitaria. La actuación óptima de estas glándulas permite la agudeza y claridad mental, aumenta la memoria al mismo tiempo que produce sensación general de bienestar. Contiene altas concentraciones de los componentes que potencian la actividad de las neuronas en el cerebro. Se está investigando su utilización en casos de mala memoria, falta de concentración y claridad mental, Alzheimer y otras disfunciones cognitivas. Ayuda a desintoxicar el cuerpo de metales pesados y de otras toxinas. Buena protección contra la radiación. Antioxidante muy poderoso debido a su alta concentración en Beta-caroteno y otros numerosos carotenoides.
Como se ha podido observar el mar encierra numerosos tesoros aun desconocidos o muy poco explorados. La salud humana se beneficiará en los próximas décadas de elementos que continúan siendo un horizonte desconocido para la ciencia.

Art. 35/373 (23-06-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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AFRODISÍACOS NATURALES, ¿Mitos o realidad?


Desde el inicio de los tiempos, el ser humano ha intentado descubrir métodos o fórmulas para intentar aumentar el vigor y placer sexual. Existen escritos de más de 3000 años que hacen referencia a ello, y que pertenecen a antiguas culturas como la china, la india, la árabe o la egipcia.
Un afrodisíaco sería cualquier sustancia que en teoría aumenta el deseo sexual. Se han utilizado elementos naturales como plantas, destilados de gónadas sexuales animales u otras partes de ellos, como el cuerno de rinoceronte. El origen de la palabra afrodisíaco viene de la diosa griega del amor, Afrodita, de la que se dice que preparaba filtros de amor y pócimas que hacían que sus amantes alcanzasen un estado máximo de éxtasis y delirio. Este tema siempre a girado entorno a un cierto halo de misterio y esoterismo por las innumerables leyendas e historias que se han contado referente a dichos filtros y pócimas secretas. Pero dentro de tanto mito sí que existen ciertas evidencias científicas.
Generalmente, se ha solido exagerar mucho respecto a sus efectos, pero hay ciertos elementos que pueden ayudar y predisponer a aumentar el deseo y placer sexual. Los primeros alimentos y plantas que se utilizaron tenían relación con la teoría de las signaturas, donde se buscaba una similitud entre un elemento de la naturaleza y la función u órgano que se quería potenciar. Dentro del tema que nos atañe, se buscaban semejanzas con los órganos sexuales masculinos y femeninos, por lo que se utilizaron principalmente los espárragos, la raíz de mandrágora, las ostras, las almejas, etc. Ciertas sustancias actúan sobre el sistema neuroendocrino encargado de la función sexual, como el hipotálamo. Curiosamente esta glándula también se encarga de regular el hambre y la sed, por lo que la correlación comida – sexo tiene un punto de unión a este nivel.
En la actualidad, en las culturas más occidentalizadas existen otros alimentos que han adquirido un gran renombre como afrodisíacos. Tenemos los ejemplos del cava, el champán, las fresas, el marisco (gambas, ostras, la langosta, almejas), el caviar, etc. Tenemos un amplio abanico de elementos muy cotidianos como las avellanas, el pistacho, las castañas, el ajo, el apio, la cebolla, la zanahoria, el plátano y la banana, la jalea real, y el tomate que durante mucho tiempo recibió el sobrenombre de la manzana del amor. Hay plantas y especias como la canela, la nuez moscada, la vainilla, la pimienta, etc. que actúan como vasodilatadores y activadores de la circulación periférica. Incluso el chocolate tan utilizado ya por los aztecas posee un aminoácido que estimula en el cerebro la producción de feniletilamina, que es un componente químico que se libera al hacer el amor. En China el Panax ginseng se ha utilizado desde hace más de 5000 años como estimulante de la libido. En Sudamérica, concretamente en Perú, los indígenas utilizaban la maca (Lepidium meyenii) como gran potenciador y vigorizante sexual donde los adultos solteros tenían absolutamente prohibido consumirla. En Europa el mirto y el romero eran muy utilizadas. Según los especialistas, la acción de estos elementos tiene una acción puntual de corta duración. Pero hay que tener en cuenta que sus efectos varían según el tipo de constitución y terreno humano. Hay individuos más sensibles y receptibles que otros.
Hay que considerar que la dosis puede influir como potenciadores o inhibidores, como por ejemplo el alcohol donde en pequeñas cantidad pueden potenciar pero en grandes cantidades puede inhibir. Como todo la naturaleza ofrece recursos para lo que necesitemos incluso si lo que se pretende es disminuir la libido. Para ello tenemos los anafrodisíacos como la mejorana, el lúpulo, la jacaranda y la gaulteria.

Art. 36/373 (30-06-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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SALUD FRENTE AL ORDENADOR


Los ordenadores han proliferado enormemente a lo largo de los últimos años. La mayoría de las empresas, oficinas y hogares disponen de al menos un ordenador para realizar tareas que tiempo atrás se realizaban de una forma más lenta, y laboriosa. Estos aparatos han ayudado mucho por simplificar muchas trabajos automáticamente y ayudar a organizar información y disponer de ella rápidamente. En la actualidad, ya no se puede concebir un mundo sin dichos ordenadores. Pero las personas que deben pasar largas horas trabajando en ellos, frente a sus pantallas, pueden sufrir ciertos malestares.
Hemos de considerar que las pantallas de ordenador irradian un campo electromagnético que puede alterar el sistema nervioso. Si a esto le añadimos una iluminación basada en fluorescentes ya tenemos una de las primeras causas de estrés laboral. El fluorescente realiza microcentelleos que no somos conscientes que se producen, pero nuestro sistema nervioso si que lo capta Esto va provocando una hiperexcitación de nuestro sistema nervioso. Lo mismo ocurre con las pantallas de ordenador que tengan una baja velocidad de refresco. El uso prolongado del ordenador puede provocar ciertas molestias como fatiga visual y psíquica, estrés y dolores musculares de cervicales y espaldas. La Academia Americana de Oftalmología ha reunido bajo el termino computer vision síndrome una serie de alteraciones y síntomas asociados y secundarios al trabajo cotidiano con una computadora: fatiga visual o vista cansada, visión borrosa, dificultad para enfocar, dolor de cabeza, ojos secos y lagrimeo, irritación y enrojecimiento ocular, cambios en la percepción del color.
Según el Colegio de Ópticos de Galicia, tres de cuatro usuarios de ordenador sufren alguna de estas molestias. Unos de los problemas principales es que al centrarse durante muchas horas ante una pantalla, se pierde nitidez a la visión lejana ya que los músculos oculares encargados de enfocar a distintas distancias se vuelven rígidos a un enfoque determinado. Eso puede llegar a ser un factor decisivo para el desarrollo de la miopía u otras alteraciones. Al estar atentos a la pantalla el ojo parpadea menos originando sequedad ocular, enrojecimiento e irritación, ya que hay una disminución del lagrimeo. Por otro lado, los dolores suelen deberse a sobrecargas que se producen al estar en una posición forzada durante muchas horas. En muchas ocasiones, la pantalla del ordenador no suele estar justamente frente a nosotros, sino que está lateralizada, y esto provoca una sobrecarga por mala higiene muscular. También suele ocurrir que la mesa del ordenador suele estar demasiado alta, o la silla demasiado baja por lo que se produce una elevación inconsciente de los hombros y trapecios dando lugar a una sobrecarga.
A todo ello, se pueden tomar una serie de medidas para prevenir la salud. En primer lugar, colocar la pantalla frente del cuerpo para que no esté lateralizada, así como la silla y mesa a la altura correcta. Tener cerca una planta de aloe vera para absorber el exceso de radiaciones electromagnéticas. Al menos treinta minutos al día, andar descalzo por una superficie que no sea aislante, o tener los pies en agua corriente. Así descargaremos la electricidad estática que hemos acumulado. Utilizar gafas bien graduadas (si las necesitamos) y antirreflectantes. Tener la pantalla como mínimo a 50 cm de la cara. Utilizar en lo posible luz natural y no artificial, e intentar no utilizar iluminación fluorescente. Cada dos horas intentar mirar lo más lejos posible y enfocar, para desbloquear los músculos oculares, y a poder ser en un lugar externo con luz natural y sol. Cada mismo período de tiempo se tendrían que realizar unos estiramientos de cervicales y trapecios para relajar y descongestionar la musculatura de esa zona. Unas pocas repeticiones serían suficientes, manteniendo el estiramiento siete segundo en expiración. Es recomendable también realizar baños oculares de calendula silvestris u officinalis (caléndula) y matricaria chamomilla o Santolin chamaecyparis (manzanilla) para proteger los ojos.
En ocasiones, las ventajas de la tecnología acarrean ciertos problemas para la nuestra salud. Ante estos casos, hay que intentar buscar soluciones y medios para compensar y prevenir de forma natural, para mejorar nuestro bienestar.

Art. 37/373 (07-07-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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REMEDIOS HERBARIOS PARA PLANTAS (I)


Las plantas y árboles son unos de los elementos de la naturaleza más abundantes, y a la vez son la base de la mayoría de los remedios naturales para la salud. Pero no únicamente pueden utilizarse para la salud humana, sino también para la salud de los animales y de otras plantas.
Los vegetales que tanto se utilizan en la agricultura suelen ponerse enfermos o ser pasto de plagas. Para ello los agricultores, o gente de campo, suele utilizar productos químicos muy agresivos para erradicar dichos males. Suelen ser muy eficaces pero nocivos para la salud, tanto de la misma planta como para la humana. Hemos de considerar que si se utiliza un herbicida o pesticida, este producto puede quedar en la superficie de las hojas, ramas, frutos, etc… con el tiempo pasan al interior, e incluso cuando cae al suelo por efecto de la lluvia o del rocío se absorben a través de las raíces, por los que se interiorizan por una segunda vía. Si los vegetales son destinados al consumo humano o animal, estos componentes químicos los ingerimos junto al conjunto del vegetal, y muchos de ellos son perjudiciales para la salud, y además se acumulan en el organismo. Esto puede conllevar bloqueos en reacciones metabólicas, como las enzimáticas y dar toda una serie de desequilibrios. Según los expertos, existen ciertos pesticidas y herbicidas que son capaces de hacer disminuir la producción y actividad de los espermatozoides, por los que pueden incluso provocar esterilidad masculina. Dolores de cabeza, articulares y musculares, alergias, alteraciones de la piel y un largo etcétera pueden ser consecuencia de su acumulación en nuestro organismo.
Para ello existen soluciones, aunque no son muy conocidas en la actualidad ya que se habían perdido por el paso del tiempo y el desuso frente a la revolución agrícola, y es la utilización de plantas para fabricar remedios contra los mismos males de las plantas. La base son infusiones, decocciones, maceraciones, etc. Dichos remedios incluso pueden ayudar a fortalecer las plantas enfermas. Tenemos el caso del compost como abono clásico o el de los purines para fortalecer y proteger la tierra y las plantas. Como estas hechos de vegetales, y en muchas ocasiones de los mismo restos descompuestos de fragmentos de la planta, suelen contener las proporciones correctas de nutrientes y elementos para su correcto desarrollo y protección. Suelen prepararse generalmente con plantas frescas o secas y agua fría. La receta indica que se tiene que llenar un recipiente con tres cuartas partes de plantas (sin prensar), previamente cortadas en trozos muy pequeños. Posteriormente, se llena el resto con agua de lluvia u otra agua que no sea calcárea hasta 5 cm del borde superior. Se tapa para evitar malos olores y que caigan insectos u otros elementos en la mezcla, pero tiene que quedar un poco aireado. Suele colocarse un trozo estrecho de madera entre la parte superior del recipiente y la tapa. La proporción más utilizada es de 1 kilogramo de planta fresca por cada 10 litros de agua. Los recipientes más utilizados y aconsejados son los de madera o los de barro, evitando los de plástico y metálicos. En el caso de que se utilicen plantas secas la proporción es de unos 200 gramos por cada 10 litros de agua. Se deja que fermente, proceso que suele empezar al cabo de 24 – 48 h. El purín debe removerse de dos a tres veces al día para mejorar y favorecer su fermentación. Se deja en este proceso hasta cuando ya no se produce espuma, lo que indica que ya ha madurado suficientemente. A partir de ese momento hay que dejar reposar unos 15 días. Una vez el purín ha fermentado y reposado de se diluye en una proporción de una medida de la fermentación por veinte de agua. El purín debe aplicarse a primera hora de la mañana o última hora de la tarde, siempre con el cielo nublado y distribuyéndolo sobre el suelo de la planta, y nunca directamente sobre ella. Otro método es el de la decocción en el que se hierve la planta (previamente troceada, y dejada en maceración 24 h). La ebullición suele ser de 20 a 30 minutos, posteriormente se deja enfriar (siempre tapado), se filtra y ya se puede utilizar. En el caso de plantas con alto contenido en aceites esenciales, que se destruyen rápidamente con el calor, es mejor utilizar el proceso de la infusión. El método de maceración en agua de lluvia, de 24 horas a 3 días es muy útil también… (continuación próxima semana)

Art. 38/373 (14-07-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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REMEDIOS HERBARIOS PARA PLANTAS (II)


…. En los tres casos anteriormente comentados hay que utilizar el compuesto resultante de la infusión, decocción o maceración antes de que empiece a fermentar.
Tenemos ejemplos como la cola de caballo con un contenido muy elevado en sílice que tiene la capacidad de fortalecer los tejidos celulares. Cuando dichos tejidos son más resistentes, los hongos y otros parásitos tienen mayor dificultad para penetrar en las hojas, y por tanto alimentarse de ellos, por lo que suelen buscar otras más accesibles. La mayoría de las plantas contienen aceites esenciales, que son unas sustancias muy volátiles con poderosas propiedades que pueden actuar perfectamente como protectores y repelentes de insectos. Un ejemplo sería el de las hojas de saúco. Los purines y extractos de ortiga y ruibarbo son muy eficaces frente a distintos tipos de parásitos. La proliferación de bacterias y hongos pueden compensarse con la utilización de plantas con propiedades bactericidas y antifúngicas como en el caso del ajo, la cebolla o la capuchina, esta última especialmente eficaz frente al chancro y pulgón lanígero… En el caso del ajo, la cebolla y el rábano rusticano por su alto contenido en aceites esenciales ricos en azufre son bastante eficaces contra ciertos hongos como el mildiu y los ácaros. Los aceites esenciales de la aquilea, la manzanilla¸ y la menta dificultan la germinación y proliferación de esporas y el crecimiento de los filamentos (hifas) de los hongos. Tenemos el abedul contra la negrilla, el ajenjo para las hormigas, orugas, pulgones, roya y carpocapsa. La cebolla contra la botritis del fresal y la mosca de la zanahoria. La col contra la hernia y la altica. La encina y el roble contra la mayoría de insectos, incluido las hormigas. El helecho macho frente a enfermedades cirptogámicas, negrilla, roya, mildiu, monilia, araña roja y gusano del puerro. La milenrama contra las enfermedades criptogámicas. La ortiga contra los pulgones, araña roja y otros insectos. La patata contra los pulgones. El Rábano rusticano contra la moniliosis. El ruibarbo contra los pulgones, las orugas y las larvas de diversos insectos. El saúco contra los ratones de campo y los topos. El tomate contra la mosca blanca. El tanaceto contra la roya, el mildiu, y gran variedad de insectos. A nivel de potenciar y reforzar las plantas tenemos la caléndula que da fuerza y vigor a la planta, principalmente al tomate y la col. La cebolla tiene también efectos vigorizantes, así como la col que además estimula el crecimiento. La consuelda mejora el estado general de la planta, favorece el desarrollo y maduración. El diente de león y el tomate regula el crecimiento, al igual que la ortiga que además es útil contra la clorosis. La remolacha roja estimula el crecimiento del césped sembrado y regenera el césped deteriorado.
Los productos comercializados son interesantes utilizarlos en el caso de verdadera necesidad, es decir, en caso de tener que intervenir rápidamente para poder salvar la planta. La utilización de estos remedios naturales que además son poco agresivos con el medio, el ser humano y las mismas plantas son un buen sistema de conservar el ecosistema y la integridad de la salud humana.

Art. 39/373 (21-07-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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EL BETA - CAROTENO


El Beta – caroteno o pro – vitamina A es un precursor de la vitamina A, y de origen vegetal. Este caroteno es uno de los componentes del grupo denominado carotenoides y que tienen funciones muy importante para el organismo.
Este grupo tienen la característica de ser pigmentos rojo - amarillos de los vegetales, por ese motivo podemos asociar la presencia de estos carotenos a las frutas y verduras que tengan una coloración roja, naranja, amarilla y también verde intensa. Conforme más intensa sea su coloración, mayor concentración de estos elementos. Su absorción se realiza a nivel intestinal, y para ello necesita la presencia de lípidos. Una insuficiencia de ácidos biliares dificultan su absorción, así como una alteración en la fisiología del hígado puede alterar y limitar su metabolización. Es muy resistente al calor por lo que la cocción con agua no la destruye excesivamente. Por el contrario es muy sensible a la luz y a la oxidación. Este uno de los motivos por lo que los vegetales en general pierden la mayoría de sus vitaminas una vez que se han abierto. Para conseguir el aporte máximo, en primer lugar, el vegetal tiene que haber madurado naturalmente y no en cámaras. En el caso de las frutas al sol. En segundo lugar, una vez peladas y cortadas, o licuadas, consumirlas en un máximo de 15 minutos. Esta vitamina se almacena principalmente en el hígado en un 90 %.
Existen ciertas situaciones en las que se requiere un aumento de esta vitamina y son los casos en que se consuma alcohol, tabaco u otras drogas, en casos de contaminación, toma de anticonceptivos en o en caso de lactantes que tomen leche artificial (bajo la supervisión del médico pediatra). Si se toman ciertos medicamentos como antiácidos, colesteramina, anticoagulantes, aspirinas, barbitúricos o laxantes, se necesita un aporte extra pero siempre consultando previamente con su médico de cabecera o especialista.
Todas las vitaminas, minerales, enzimas, oligoelementos, etc. tienen una propiedades muy importantes, y sus funciones son vitales para el correcto equilibrio de nuestro organismo. En el caso del beta – caroteno tiene una función protectora muy importante sobre la piel y mucosas. Mantiene la elasticidad de la piel por su acción de síntesis de colágeno con la colaboración de la vitamina C. Ayuda a eliminar las manchas seniles, evita la síntesis de queratina que provoca el espesamiento de la piel, y ayuda a mantener un estado óptimo de hidratación. Posee propiedades antioxidantes que junto a lo mencionado con anterioridad es de gran utilidad en los meses que se toma el sol para prevenir posibles alteraciones. Como antioxidante es útil como neutralizador de radicales libres, y actúa como protector frente a: metales pesados, aditivos químicos, radiaciones y carcinógenos. Se le considera un factor antienvejecimiento. Imprescindible para la transformación intrahepática de proteínas en aminoácidos y viceversa. Actúa como estimulante del sistema inmunitario inespecífico. Protege a las mucosas de infecciones, las mantiene húmedas y favorece la regeneración de sus epitelios. Ofrece protección a los ojos y a su funcionalidad, y en especial en casos de ceguera nocturna. Imprescindible para el equilibrio de la función genital masculino y femenino. Se le considera un factor de crecimiento de huesos, dientes y cartílago. Ofrece una ventaja sobre la vitamina A de origen animal.
La vitamina A pertenece al grupo de lipoproteínas y si ingesta excesiva provoca almacenamiento en el hígado, pudiendo originar problemas. Su precursor vegetal, el beta – caroteno tiene la ventaja de que su exceso se elimina por orina. Hay que considerar que ciertas personas con alteraciones hepáticas pueden tener problemas a la hora de transformar el beta – caroteno en vitamina A. Como anécdota, este carotenoide aparte de proteger la piel contra los daños ocasionados por los rayos solares, es capaz de broncear la piel.
Esta vitamina es otra de las grandes maravillas ocultas entre los alimentos y que pueden favorecer enormemente nuestro estado óptimo de salud.

Art. 40/373 (28-07-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA SAUNA FINLANDESA


Existen, en el campo de las técnicas hidrológicas de salud, un gran número de técnicas que son de gran ayuda para el cuidado de nuestro organismo. Muchas de ellas son bastante desconocidas como el sistema Kneipp, la hidroterapia de colon, los baños hipertérmicos ... y otros más conocidos como la sauna, el hidromasaje, los baños de algas etc. La sauna es una de las más popularizadas pero también una de las que se practica de forma más errónea.
Este método es originario de Finlandia y se practica desde hace más de 2000 años. Antiguamente, no se realizaba en las típicas casetas de madera, sino en un hoyo o agujero en el suelo que existía en una de las habitaciones de las casas de ese país. La sauna tenía una connotación salutista y social. Era una forma de mejorar la salud pero también una forma de reunirse con la familia o los amigos.
En la sauna hay que jugar con cambios rápidos y extremos de temperatura. El contraste de frío y calor es el factor primordial de la mayoría de propiedades que tiene este método. Para realizarlo correctamente hay que tener en cuenta una serie factores y seguir una pautas determinadas. En primer lugar, hay que disponer de tiempo y no realizar la sesión con prisas. Hay que quitarse cualquier joya o elemento metálico que se lleve, ya que podría ocasionar quemaduras por ser los metales conductores de el calor. Mejor realizar la sauna en la primera mitad del día y sin estar en el proceso de la digestión, pero tampoco en ayunas. Lo ideal es 3 horas después de comer y posteriormente a la sesión esperar 1 hora. Si que es aconsejable tomar bebidas, en especial después y especialmente agua, zumos de fruta, cados vegetales, infusiones, etc. la temperatura inicial de la sauna tiene que ser de 90 a 100 ºC y seca (no húmeda). Previamente a la primera entrada nos daremos una ducha tibia terminada en fría durante 5 segundos. Realizamos la primera entrada de máximo 3 minutos. Si en algún momento de las entradas hay sensación de mareo o malestar hay que salir inmediatamente. Abstenerse de realizar concursos de resistencia. Hay personas que han estado hasta 30 minutos o más y eso es una atrocidad. Realizamos la primera salida y efectuamos una ducha fría de 5 a 10 segundos. Posteriormente realizamos la segunda entrada de máximo 5 minutos y su posterior ducha de agua fría. En la tercera entrada es cuando tenemos que añadir el agua a las piedras calientes para que se produzca vapor hasta llegar a una humedad del 90 %. Es muy importante que las dos primeras entradas la sauna sea seca y la última la húmeda. Estamos otros 5 minutos como máximo y acto seguido otra ducha fría. Es importante tomar un descanso tumbado de unos 15 minutos y beber para hidratarnos.
Este método tiene muchos beneficios para nuestro metabolismo. Actúa como regulador de numerosos sistemas y funciones de nuestro organismo. Se ejercita enormemente el aparato cardiovascular y mejora su rendimiento y eficacia. A través del sudor se eliminan muchas sustancias tóxicas acumuladas en nuestro torrente circulatorio. Estimula la regeneración de la piel ya que favorece la descamación de la capa córnea más superficial, además de ayuda a la formación de nuestro manto ácido que actúa de protector frente a infecciones. Los contraste de temperatura actúan como estimulantes del sistema inmunitario. El aire caliente aumenta la irrigación de las vías respiratoria con una fluidificación de la mucosidad bronquial. Además, por encima de los 38,5 ºC se destruyen la mayoría de virus por lo que también actúa como preventivo a ese nivel. Al aumentar la dilatación bronquial y relajar los músculos y ligamentos respiratorios se mejora la respiración en general. El contraste de temperatura también mejora la funcionalidad de músculos (incluyendo el cardiaco) y articulaciones. Se mejora la actividad de los movimientos intestinales. El sistema neuroendocrino también se beneficia de ello regulándose. En la esfera emocional actúa como euforizante en casos de ánimo bajo o astenia, pero sin excitar. Ante el estrés y el nerviosismo actúa como un relajante.
Hay que tener en cuenta que las personas diabéticas, con enfermedades oculares, enfermedades inflamatorias agudas de los órganos internos, epilépticos, cáncer, hipertiroidismo, insuficiencia renal, hipertensión arterial descompensada e insuficiencia cardiaca ..., al igual que si padecen alguna otra alteración, deben consultar a su médico de cabecera o especialista sobre este tema.
La sauna es otro de los métodos naturales de salud que puede proporcionarnos equilibrios y bienestar para nuestra salud física, psicológica y emocional.

Art. 41/373 (04-08-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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EL FENG SHUI

EL ARTE DE VIVIR EN UN LUGAR SANO

A lo largo de la historia, muchas culturas se han preocupado en saber y emplazar sus poblados, templos y casas en los lugares más idóneos para habitar de una forma más saludable y armónica. Tenemos ejemplos en la civilización egipcia, la griega, la tibetana..., pero la ancestral tradición china es una de la que más se ha dado a conocer en los últimos años, y en especial en occidente. Su arte el feng shui está ganando adeptos diariamente en todo el mundo, y cada vez más arquitectos, comerciante, empresarios y familias adaptan sus casas, oficinas o edificios a las reglas de este arte.
El feng shui significa literalmente “viento” y “agua”. Es una filosofía, una ciencia y un arte que vio su origen hace miles de años en oriente. Sigue las leyes universales del Yin – Yang y de los movimientos de la naturaleza según la teoría de los 5 elementos y del Ba – gua. Su simbolismo se encuentra sintetizado en dos de las obras más importante de la cultura oriental, el I Ching o libro de los Cambios, y el Tao. Durante muchos años se ha guardado y transmitido celosamente y secretamente y siempre de modo oral. Este es uno de los motivos por los que no han llegado muchos textos antiguos a la actualidad.
El feng – sui pretende conseguir una armonía total entre el lugar donde se está, el ser humano, la naturaleza que le rodea y el universo en general para poder así vivir, trabajar y desarrollarnos de una forma adecuada, equilibrada, feliz y saludable. Una de las ideas principales de este arte, y de la mayoría de las artes orientales, es que el universo – naturaleza forma un gran campo de energía y que esta energía tiene que fluir constantemente por ella misma y por los seres que en ella se encuentran, como los animales, plantas, seres humanos, etc. todos los elementos de la naturaleza están estrechamente relacionados entre sí y con el universo que los ha formado y los contiene. El equilibrio, el bienestar y la salud de estos dependen de que esta relación se mantenga y no se bloquee. Esta energía o “Qi” tiene que fluir también por las casa, oficinas, edificios, pero en muchas ocasiones debido a las formas geométricas de la estructura de las paredes, los materiales de los que se han compuesto, los adornos, o la orientación hacen que ese “Qi” no pueda circular libremente por dichos habitáculos, por lo que las personas, animales o plantas que en ellos residen sufren las consecuencias. Problemas de salud, malas relaciones personales entre miembros de una familia o empleados, mal funcionamiento de un negocio, caracteres malhumorados, coléricos, o por el contrario depresivos, pueden ser consecuencia de vivir o trabajar en un lugar que tenga mal feng shui, según los entendidos. La correcta disposición de las habitaciones según el mapa de ba – gua, la correcta utilización de los colores, espejos y de las plantas; la propicia orientación según los puntos cardinales, la utilización de materiales nobles como madera o piedra, y la eliminación de elementos agresivos (como paredes de ángulos cerrados o formas geométricas muy angostas y poco redondeadas), así como la correcta utilización de elementos armonizadores (banderas, espejos, plantas, flautas de viento, etc.) pueden constituir la diferencia entre una casa equilibrada y con buen feng shui o una desequilibrada y con mal feng shui.
Existen diversidad de escuelas o tendencias, y viene a ser un sistema complicado para quien quiere dominarlo ya que requiere muchos años de estudio y experiencia, así como un gran conocimiento de la cultura china y de los textos clásicos. Pero existen obras publicadas en occidente, escritas de una forma relativamente sencilla que nos pueden enseñar las bases de dicho arte y así empezar a disfrutar de las ventajas más básicas que puede llevarnos el realizar pequeños cambios en nuestro lugar de trabajo o vivienda.

Art. 42/373 (11-08-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LOS COLORES DE LA SALUD


Los colores son unos elementos que nos rodean, que están integrados en nuestra vida y que nos ayudan a interpretar lo que vemos de una forma especial. Ya los egipcios, los chinos y los griegos daban mucha importancia a los colores, y relacionaban éstos con estados de salud o de enfermedad.
Los colores tienen características muy especiales, y no todos ellos son perceptibles conscientemente por el ojo humano. Nuestro rango visual no puede llegar a la gama ultravioleta o infrarroja, pero no por eso dejan de existir o actuar sobre nosotros. Cada color emite una longitud de onda determinada y que le confiere propiedades específicas.
El color es una forma de energía que actúa sobre todos los organismos, vegetales, animales y humanos, tanto en la esfera física, como la psicológica y emocional. En experimentos realizados en los últimos años, se ha comprobado que los colores actúan sobre las funciones bioquímicas del cuerpo, y sobre estados anímicos. Los efectos del color no dependen únicamente de nuestra visión, sino de otras partes de nuestro cuerpo. Las capas superficiales de la piel son muy sensibles a la luz, en especial la ultravioleta. La luz tiene un efecto directo sobre las glándulas neuroendocrinas como el hipotálamo, así como secundariamente sobre la pituitaria y pineal; siendo todas ellas la base de las reacciones metabólicas del organismo en todas sus esferas.
Un exceso de irradiación de luz – color o la falta de alguna otra puede ocasionar desequilibrios en nuestra salud. Un ejemplo bien conocido y constatado, es el de los países nórdicos donde la falta de horas de luz solar provoca una predisposición importante a sufrir alteraciones psicoemocionales como tristeza, melancolía, depresión, etc. recordemos que la luz solar posee toda la escala lumínica. Otro ejemplo, el de niñas que viven en zonas urbanas muy iluminadas artificialmente de noche, suelen tener las menstruaciones con bastante anterioridad a las niñas rurales.
La luz puede influenciarnos de diferentes formas, tanto a partir de los colores de la ropa que llevamos como el de las paredes de la habitación de nuestra casa o despacho. Experiencias en escuelas, hospitales o salas de estar de empresas así lo demuestran. En el caso de la decoración de las habitaciones de una casa, dependiendo de la actividad que se realice en ella podremos apoyarla con un color u otro. Como efectos de los colores podemos resumir que el rojo aumenta el ritmo cardíaco, estimula la inspiración de aire, potencia la actividad, estimula en general en exceso es opresivo y puede conllevar al nerviosismo y a la tensión. Útil en zonas de actividad pero sin utilizar un rojo muy fuerte. El azul calma, relaja, infunde al sueño. Útil en zonas de descanso como salas de estar, dormitorios, etc. El naranja estimula y potencia el movimiento, estimula la sensación de alegría y de bienestar. Útil para zonas de esparcimiento, salas de danza, etc. El violeta potencia la dedicación, la meditación, calma el cuerpo y la mente. Utilizado en templos, monumentos, en salas de conferencias, etc. El amarillo fomenta el desapego. No es muy adecuado utilizar este color. El magenta evoca sentimientos de satisfacción, plenitud. Se le considera el color de la integridad espiritual. Utilizado en capillas, salas de conferencia, etc. El verde puede fomentar la indecisión, detiene el movimiento. Suele indicarse en lugares donde se precise de precisión, calma y juicio, como quirófanos. El turquesa es tranquilizador. Utilizado en dormitorios, oficinas, cuartos de baño o cocinas. El blanco implica todos los colores, y en ocasiones da la sensación de vacío y desnudez. Es un color demasiado “puro” y debe compensarse con elementos decorativos como plantas, cuadros, etc.
El campo de la investigación de los colores se está impulsando enormemente y cada día aparecen más obras referentes a su estudio. Su inclusión en la decoración, el feng shuí, la salud o la medicina, la educación, etc. es cada vez más común. En muchas ocasiones, a los elementos más comunes no los observamos ni le damos la importancia que se merecen y mucho pueden hacer por nosotros.

Art. 43/373 (18-08-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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EL CHOCOLATE. ¿ALIMENTO O DROGA?


El chocolate es un complemento alimentario, más que alimento primario, que se produce del cacao (Theobroma cacao), una planta que no fue incorporada a la gastronomía del mundo Europeo hasta el descubrimiento de las Américas. Para los indígenas, el cacao era un alimento mítico donde formaba parte de algunos ritos e incluso se la consideraba la bebida de los emperadores de algunas culturas como la Azteca.
Su nombre en latín fue designado por Linneo donde Teobroma viene a significar “alimento de los dioses”. Los indios mexicanos preparaben una bebida que denominaban “tchocolatl”, del cual derivo su nombre actual de “chocolate”. En el siglo XVIII se empezó a difundir la utilización del chocolate junto al azúcar. Anteriormente era consumido sin este complemento azucarado, en forma sólida o líquida con su peculiar sabor semidulce – amargo. Con el paso de los años se ha ido popularizando llegando a traspasar fronteras, e instaurándose como una delicatessen para la mayoría de los paladares.
Se ha observado que en la mayoría de las personas su sabor provoca gran placer, e incluso para muchas de ellas tienen una necesidad casi vital de consumirlo diariamente. ¿Pero a que se debe este hecho? El chocolate posee un alcaloide la teobromina, y también algo de cafeína, que actúan como estimulante del sistema nervioso. Además, otro de los muchos componentes que posee es el de la anandamida (ananda en sánscrito significa felicidad). Este elemento es un derivado del ácido araquidónico que se fabrica en el propio cerebro y que se une a los mismos receptores que el principio activo principal de la marihuana (Cannabis sativa). A esto le debemos sumar la presencia de feniletilamina (componente parecido a las anfetaminas), que según algunos expertos es un elemento que se libera naturalmente y de forma elevada cuando estamos en estado de enamoramiento. A partir de aquí, se puede entender como las personas que tienen problemas sentimentales o emocionales, lo que comúnmente se denomina “mal de amores” suelen recurrir instintivamente a él. Parece ser que de esta forma se obtiene una sensación de energía, bienestar y felicidad debido a la presencia de este elemento, dando una sencación parecida a la de estar enamorado.
Como anécdota comentar un estudio que se realizó hace unos años en los países nórdicos sobre un elevado grupo de mujeres. El estudio iba orientado a la relación entre el consumo habitual pero moderado de chocolate y a las sensaciones que de ello se derivaban. Una de las conclusiones a las que se llegó, es que en un tanto por ciento considerable a las mujeres les daba más placer comer chocolate o hacer el amor con sus maridos. ¿Anécdota, sugestión o frialdad del carácter nórdico?.
Nutricionalmente, el chocolate no presenta ventajas resaltables. Su elevado valor en hidratos de carbono y en grasas saturadas le convierten en un complemento alimentario muy alto en calorías no apto en muchas alteraciones de la salud como la diabetes, la obesidad. Además debido a sus componentes, pueden provocar en bastantes personas taquicardias, insomnio e hiperactividad, y la predisposición a sufrir cálculos renales. Es uno de los elementos cariogénicos más importantes (provoca caries) y acné en personas predispuestas. Su contenido en estimulantes y sustancias psicoactivas, pueden crear cierto grado de adicción, aunque menor que otras drogas o elementos como el café. Para que el chocolate se considere de calidad debe poseer un 60% de cacao como mínimo. Su riqueza en vitamina B2, E, magnesio, hierro, potasio, zinc, cromo y sustancias antioxidantes (según estudios realizados en la Universidad de Harvard) le confieren también ciertas propiedades positivas para la salud.
El chocolate como la mayoría de sustancias tiene ventajas e inconvenientes. Una dieta equilibrada y un consumo moderado – esporádico pueden ser el secreto de su utilización sin consecuencias negativas resaltables.

Art. 44/373 (25-08-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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PLANTAS PARA CABELLOS SANOS


El cabello es un elemento que está vivo, se nutre, crece y muere. En su salud interfieren diversos factores como la herencia genética, los factores ambientales (contaminación, humedad o sequedad, el sol, etc.), factores psicoemocionales como el estrés, sustancias para el cabello (champús, acondicionadores, lacas, gominas, etc. de buena o mala calidad), y la alimentación, por nombrar los principales.
La alimentación es uno de los factores a tener más en cuenta, ya que podemos influir a través de élla en la calidad de nuestro cabello. Una alimentación equilibrada, tanto cualitativamente como cuantitativamente, y limpia nos dará el material de base para un cabello fuerte y sano. Asimismo, si la alimentación está exenta de tóxicos no se acumularan sustancias perjudiciales en él, ya que en caso contrario puede contribuir enormemente a su debilitamiento. Es una zona donde las toxinas tienden a acumularse y donde la falta de vitaminas y minerales pueden hacer estragos. Vitaminas como las del complejo B, minerales como el zinc y el magnesio; y aminoácidos como la DL- metionina, la L-cisteína y la cistina, por nombrar algunos, son básicos para la correcta nutrición y vida de este. De la calidad de la sangre depende la calidad del pelo.
Las plantas son otros elementos que pueden contribuir a la salud capilar. Para ello suelen utilizarse decocciones que se dejan enfriar y se aplican externamente después del lavado como mascarilla; se realiza un masaje con fricción suave y se deja durante unos 20 minutos y se aclara. Recordemos que no es conveniente lavar el cabello diariamente con los champús, ya que son muy abrasivos; se recomienda 3 veces por semana y los otros días lavado únicamente con agua, o agua y mascarillas de plantas. Algunas plantas que suelen utilizarse para este menester suelen ser tóxicas por vía interna, por lo que solo se recomienda su uso por vía externa. La aristoloquia (Aristolochia clematitis) es útil en las descamaciones del cuero cabelludo. El enebro (Juniperus communis) actúa como un tónico de los cabellos castigados y fatigados. El castaño (Castanea sativa) da reflejos cobre a los cabellos claros, y la manzanilla (Matricaria chamomilla) dan reflejos dorados. El limón (del Citrus limon) actúa contra el exceso de secreciones sebáceas. El tomillo (Thymus vulgaris) actúa como estimulante, tonifica y da vida; también se recomienda por vía interna en caso de cansancio o astenia. La melisa (Melissa officinalis) es más útil tomarla también por vía interna en caso de que exista un componente psicoemocional como el estrés. La cola de caballo (Equisetum arvense) actúa como remineralizante; recomendable utilizarla como mascarilla capilar, como infusión por vía interna, y como complemento alimentario en ensaladas. La ortiga (Urtica dioica) tonifica la cabellera. El zurrón (Chenopodium bonus – henricus) es rico en hierro y vitaminas. Es muy útil junto al romero y la ortiga en casos de debilidad de sangre que dan lugar a cabellos lácidos, sin vida y brillo; se recomienda por vía interna y como mascarilla. Existen otras plantas pero las más comunes son las anteriormente comentadas.
Hay que tener en cuenta que en caso de tener un problema capilar hay que consultar con el médico de cabecera o especialista, ya que en muchas ocasiones es un reflejo o una manifestación de un problema que se encuentra más en profundidad.
Como siempre elementos de naturaleza como las plantas nos aportan un apoyo y una ayuda a nuestra vida, a nuestra salud y a nuestro bienestar.

Art. 45/373 (01-09-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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RECICLAJE

PRESERVAR LOS RECURSOS NATURALES

La naturaleza nos proporciona toda una serie de recursos y materiales que se utilizan para la elaboración de multitud de elementos. Muchos de ellos están integrados en nuestra forma de vida cotidiana, y están muy presentes en la mayoría de hogares y lugares del mundo, principalmente en los países más industrializados. La materia prima para fabricarlos nos lo da la naturaleza, pero sus reservas van disminuyendo rápidamente debido a la gran demanda que existe a nivel mundial. El papel, el cartón, el vidrio, los plásticos, las latas, los alimentos, etc. llenan anualmente millones de casas, empresas, y una vez que han sido utilizados colman millones de cubos de basuras, contenedores y centrales de residuos e incineradoras. Como datos orientativos anualmente tiramos a la basura más de 480.000 toneladas de metales, casi un millón de toneladas de vidrio, unos 2 millones y medio de toneladas de papel y cartón y casi 6 millones de toneladas de materia orgánica.
Tenemos de considerar que los recursos de la naturaleza tienen un límite al igual que la extensión de la Tierra, pera la demanda va progresando hacia límites casi infinitos. Parece ilógico que, hasta hace relativamente pocos años, no existiera un inicio de concienciación para preservar la naturaleza con el reciclaje. Imaginemos los millones de árboles que hay que cortar anualmente para hacer frente a la demanda de papel en todo el mundo. Una vez utilizado el papel se tira a la basura y es destruido, por lo que hay que continuar talando más millones de árboles para hacer frente la demanda continua. No es más racional reutilizar el papel desechado para fabricar de nuevo y evitar así la tala indiscriminada. Al igual que este ejemplo, podríamos hacer una analogía con el plástico, la latas, el cristal, etc.
Sin una industria de recuperación, el consumo de materias primas y energía va en constante aumento con el consiguiente efecto sobre la economía nacional y mundial, así como el impacto medioambiental tan negativo. La conciencia actual respecto a este tema es irrisoria, tanto por parte de la administración política mundial como por parte de la población. Existen países, como los escandinavos, donde llevan años con un plan de preservación de las reservas naturales. Existe conciencia ciudadana de ello, y ya desde niños les enseñan ciertos códigos éticos que en otros países es pura ciencia-ficción. En todas las calles existen contenedores de recogida selectiva de basura, para cristal, plásticos, papel - cartón, y residuos orgánicos. En estas ciudades “concienciadas” no hay que andar tres kilómetros con las bolsas de basura para encontrar estos contenedores selectivos, por lo que facilita mucho su uso por parte de la población. En las casas también existen cuatro ó cinco cubos de diferente color, cada uno para cada tipo de elemento, con bolsas específicas de cada color, para facilitar el uso. Como se comprobará, están a años luz de madurez ético - ambiental con respecto a los otros países.
Este sistema aporta ventajas importantes como el de la conservación o ahorro de energía, la conservación o ahorro de recursos naturales, la disminución del volumen de residuos que hay que eliminar y la protección del medio ambiente. Pero para que esto cambie todos tenemos que poner de nuestra parte. Los gobiernos, al ver que los recursos naturales se están agotando prefieren invertir miles de millones de dólares y euros en proyectos de explotación de nuevos recursos naturales en Marte y la Luna, en vez de invertirlos en campañas de concienciación, plantas de reciclaje, reflorestación, etc.
Que el cambio se produzca depende de cada uno de nosotros. Pensemos realmente como estará nuestra Tierra, el planeta azul “al menos de momentos”, de aquí a cien años si seguimos con las mismas pautas. ¿Qué heredarán nuestros descendientes?.

Art. 46/373 (08-09-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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AGUAS MINERALES NATURALES (I)


En los últimos años, se ha disparado la venta y producción de aguas minerales naturales embotelladas, en contra de un menor consumo del agua potable por la disminución de su calidad. Este aumento se ha producido en toda Europa.
Las aguas minerales naturales son aquellas que provienen de manantiales que brotan desde una gran profundidad, casi siempre a altas temperaturas y que se han acumulado en bóvedas rocosas que pueden estar situadas a cientos o miles de metros de profundidad. Estas aguas tienen beneficiosas propiedades para la salud. Actúan como tonificantes, digestivas, eliminan las sustancias tóxicas de la sangre, y por su contenido en minerales (que pueden llegar a tener 1000 mg por litro) tienen un efecto remineralizante actuando como un regenerador global del metabolismo. Referente a su aporte de minerales, hay que tener en cuenta una serie de factores que son muy importantes.
Según los expertos, los niveles de sodio (Na) tienen que estar entre los 60 y los 170 mg/litro. Si se sobrepasan estos niveles, el exceso de iones sodio son perjudiciales para la salud favoreciendo la aparición de desequilibrios y enfermedades como la hipertensión. El calcio es otro mineral básico en nuestra salud, pero su exceso puede ser igualmente negativo pudiendo actuar como agente favorecedor en el desequilibrio del aparato renal. Por ese motivo no se aconseja que las aguas sean muy ricas en calcio, es decir calcáreas, y mantener un equilibrio con el aporte de magnesio. De los oligoelementos que podemos encontrar en las aguas tenemos el hierro, el zinc, el cromo, el sílice, el yodo, el flúor, entre otros. De éstos, hay que vigilar también los excesos donde uno de los más representativos es el flúor. El exceso puede ocasionar ciertos desequilibrios como el de ennegrecer el esmalte de los dientes. Por ese motivo hay que prestar especial atención a las aguas suministradas en las mujeres embarazadas, lactantes y en el periodo de dentición. Otro oligoelemento que puede estar presente en algunas aguas depositadas en rocas graníticas es el arsénico. Este oligoelemento es altamente tóxico y a corto plazo no crea problemas. Pero a largo plazo y si la ingesta de esa agua es constante puede llevar a degeneraciones importantes.
El silicio es un oligoelemento que suele estar presente en aguas que proceden de estratos volcánicos o graníticos. Sus propiedades son muy beneficiosas ya que ayuda a la limpieza y desintoxicación del organismo. Las aguas minerales naturales suelen sufrir procesos de manipulación humana para aumentar la rentabilidad en las ventas. Un método muy empleado es el de la gasificación. Esta puede realizarse con el mismo gas del agua original, proveniente del mismo manantial y que posteriormente se vuelve a inyectar, o con la utilización artificial de dióxido de carbono. La excesiva utilización de esta agua no es aconsejable, ya que el intestino asimila gran parte de este gas y puede provocar desequilibrios en los procesos de respiración celular.
Un desequilibrio a este nivel evoluciona hacia una mal aporte de oxígeno, y un inadecuado intercambio gaseoso de las células, con una consecuente degeneración y envejecimiento celular prematuro. Otro problema añadido, es que el uso indiscriminado de fertilizantes nitrogenados están provocando que los nitratos resultantes se filtren y lleguen a capas de aguas superficiales o profundas. Los nitratos al introducirse en nuestro organismo se transforman en nitritos, y en muchas ocasiones, a su vez se transforman en nitrosaminas, que son sustancias altamente tóxicas y cancerígenas. Se recomienda con los niveles de nitritos en el agua no sean superior a los 10 mg/l. ¿Qué hay que tener en cuenta para elegir una agua de máxima calidad y saludabilidad? .....

Art. 47/373 (15-09-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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AGUAS MINERALES NATURALES (II)


Para poder consumir un agua de máxima calidad y saludabilidad tenemos que tener en cuenta una serie de factores, por lo que sería interesante detenernos a leer unos segundos las etiquetas. En la etiqueta tiene que indicar la denominación de “Agua de Manantial Natural”.
La procedencia de las aguas es preferente que provengan de zonas volcánicas y graníticas, y no de formaciones calcáreas. Los niveles de ciertos elementos no tendrían que superar los valores de: nitratos 10 mg/l, sulfatos 250mg/l, sodio 30 mg/l, flúor 1,5 mg/l, y calcio 50 mg/l. Son muy aconsejadas las que tienen contenido en silíceo. El contenido total de sales por litro de agua (lo que suele denominarse Residuo seco) tiene que ser el menor posible. Lo ideal sería que no tuviera más de 100 mg/l, pero como orientación tomaremos el valor de referencia de 150 mg/l. Es preferible tomar agua sin gas que aguas con gas, como bebidas habituales; y dentro de las últimas, son más sanas las que llevan gas natural a las que aportan gas añadido artificialmente. Hay que tener en cuenta que el agua potable (del grifo), y en especial el de las grandes urbes no es el más óptimo para el consumo habitual, ya que presenta ciertos inconvenientes importantes. Está manipulada químicamente, tiene una carga electrolítica considerable, es iónicamente alcalina y electrónicamente cargada a positivo, por lo que es muy oxidativa. Todo ello la capacita para modificar el equilibrio de los fluidos corporales, por lo que pueden desarrollarse alteraciones fisiológicas considerables. Cuando un agua tiene un Ph superior a 7, es decir, alcalino, y una resistividad inferior a 5000 ohmios, puede crear alteraciones importantes de la salud.
Se han realizado estudios en el norte de Pakistán, donde los hunzas del Karakorum tienen una longevidad que puede llegar fácilmente a los 120 años. Según ellos, la alimentación natural y sencilla, así como la gran pureza de sus aguas les confieren una salud entrañable. En análisis realizados se observaron que los niveles de residuo seco eran muy inferiores a los 100 mg/l, la resistividad ohmiotica era bastante superior a los 5000 ohmios, y contenía partículas de sílice en suspensión. El agua es un elemento muy valioso, una joya de la naturaleza y de la vida, y su importancia viene dada por la capacidad que tenga de eliminar impurezas y residuos tóxicos de nuestro organismo. El sílice permite forzar la expulsión de ciertos elementos que sin él, son difícilmente eliminables. Según estudios realizados por el profesor Vincent el agua ideal debería tener un Ph comprendido entre 5 y 7, ni electronización positiva ni negativa, sin presión osmótica, un rh2 comprendido entre 25 y 28; y una resistividad (ro) superior al valor de 6000. Según estos valores hay muy pocas aguas minerales naturales embotelladas que cumplan estas exigencias. La mayoría suelen tener un Ph superior a 7, y una resistividad muy inferior a 6000, en algunas incluso llega a 200. Son aguas poco fisiológicas y regeneradoras. El agua es fuente de vida y salud, forma parte de las 2 terceras partes del planeta Tierra y de nuestro organismo.
Vivimos inmersos en agua contenida en nuestro interior, y todas las reacciones bioquímicas se producen en este medio acuoso. Podemos resistir más de 40 días sin comer, pero muy pocos días sin beber. Démosle la importancia que realmente se merece, e invirtamos unos segundos en leer las etiquetas de las aguas embotelladas que compramos y busquemos máxima calidad en esta bebida tan vital para nuestra supervivencia.

Art. 48/373 (22-09-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA PREVENCIÓN. Una filosofía de salud


En el mundo del siglo XXI, los individuos y la sociedad en general están luchando día a día por una mejora en su calidad de vida. Y esta calidad tiene un puntal en la salud. Los países invierten una gran cantidad de dinero en sanidad, para intentar mejorar la atención a las personas enfermas y necesitadas.
Existe un perfeccionamiento en la formación de los diferentes profesionales de este ámbito, se avanza en el campo de la tecnología médica, se desarrollan nuevos medicamentos más eficaces y menos agresivos para el organismo, y el trato humano entre profesional y paciente también tiende a mejorarse. Pero todos estos adelantos y mejoras no obtienen los beneficios que podrían llegar a tener sin un cambio de pensamiento a la hora de ver la salud. Se trata de la prevención. Como dice el dicho “más vale prevenir que curar”. Esta filosofía ha sido uno de los pilares de diversas culturas como la hindú, la china, la japonesa, e incluso la de la antigua Grecia y Roma. Históricos personalidades del mundo de la salud como Hipócrates de Cos, Qin Yue Ren, Wang Bing, Teofrasto Paracelso, Samuel Hahnemann, el Claude Barnard, e iluistres médicos y científicos de este siglo han abogado por esta filosofía. La prevención implica un trabajo de cautela sobre el equilibrio en la salud de las personas.
Antiguamente, en países de la vieja Europa y del mundo Oriental existían dos vertientes profesionales a la hora de hacer frente a este problema. Existían unos que se encargaban de mantener a la persona en un estado óptimo de salud y cuidaban de sus hábitos de vida, su alimentación, y de los pequeños desequilibrios funcionales que se producían en el organismo. Se encargaban de cuidar su cuerpo y su mente para que no se desequilibraran, ya que si esto ocurría y un desequilibrio fisiológico funcional continuaba evolucionando aparecía la enfermedad patológica. Su trabajo era prevenir. Era la vertiente salutista y su objeto de trabajo y estudio era sobre la salud, la fisiología y los desequilibrios funcionales. Un ejemplo se encuentra en la antigüedad, en ciertos acupuntores chinos. Curiosamente, estos cobraban mientras las personas estaban sanas, pero en el momento en que enfermaban dejaban de cobrar. Este ejemplo expresa perfectamente como estaba arraigado este pensamiento en su sociedad y estilo de vida. Si la prevención fallaba existía el otro grupo que se encargaba de trabajar sobre la persona ya enferma. Utilizaban técnicas para erradicar la patología ya instaurada. Era la vertiente médica, su objeto de trabajo y estudio era la enfermedad, la patología y los desequilibrios que traspasaban la barrera funcional. Esto ha ido evolucionando y de cierta forma a llegado hasta nuestros días.
Pero la filosofía preventiva ha ido desapareciendo y en parte por el hecho de que se necesita una implicación de las propias personas en su propia salud. Muchas veces los individuos no están dispuestos a realizarlo ya que es más cómodo delegar nuestra propia responsabilidad a terceras personas. Se realizan campañas nacionales de prevención por parte de médicos generalistas y especialistas como cardiólogos, neurólogos, ginecólogos, odontólogos, oftalmólogos y ópticos, así como otros profesionales; se aconseja realizar programas de prevención en deportistas, personas con ciertos trabajos de riesgo, o en ciertas etapas de la vida por parte de fisioterapeutas, psicólogos... y los resultados que se podrían obtener serían muy importantes si las personas respondieran a esta llamada. Nos pueden ofrecer muchas posibilidades pero nosotros también tenemos que poner de nuestra parte e implicarnos en nosotros mismos.
Hay que pensar que la salud es el regalo más precioso que se nos da y que debemos mantener, y que no hay que jugar con ella. No hay que tener una actitud de dejadez o incluso de pasotismo, ya que un día nos podemos dar cuenta de la importancia que tiene, pero puede que ya sea demasiado tarde. Cultivemos la prevención de nuestra propia salud.

Art. 49/373 (29-09-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LAS FRUTAS


La alimentación es una de las bases de la vida, y la correcta nutrición un pilar para conseguir una buena fuente de salud. Existen diversos grupos de alimentos, y cada uno de ellos cumplen una importante función de aporte de ciertos elementos, en muchos casos, vitales para nuestra salud. Uno de estos grupos es el de las frutas.
Estos vegetales, que provienen de los árboles o arbustos frutales, son integrantes de la dieta mediterránea. Tienen un papel muy relevante como fuente de determinados nutrientes y su déficit puede acarrear importantes desequilibrios en nuestro organismo. Hace décadas, este grupo de alimentos formaba parte de la dieta cotidiana, en especial en los países de la cuenca mediterránea. Pero en los últimos años, y por influencia de la alimentación tipo “comida rápida”, la utilización de la fruta fresca ha caído enormemente.
Las frutas son una importante fuente de agua fisiológica, vitaminas, minerales, oligoelementos y enzimas. Su riqueza es difícilmente substituible por otro grupo de alimentos. Se ha observado que en los países más industrializados existe un exceso alimentario y un mayor desarrollo de las denominadas enfermedades por sobrecarga. En contrapartida, se observan enfermedades o desequilibrios por déficit que están muy relacionadas con la deficiencia nutricional en vitaminas y minerales. Ciertos grupos como el de las carnes, pescados, huevos etc. (utilizados en demasía en los países “ricos”) aportan proteínas de alto valor biológico y otros elementos importantes. Pero el aporte principal de las vitaminas (B- caroteno, Complejo B –B1, B2, B3, B9 -, C), minerales y oligoelementos (potasio, magnesio, fósforo, cobre, cobalto, calcio, hierro), enzimas nutritivas y fibra (celulosa, hemicelulosa y pectinas), agua (75 – 92 %) y ciertos ácidos (cítrico, malico, tartarico, tanico y oxálico) provienen del grupo de los vegetales, y dentro de ellos uno de los principales es el del subgrupo de las frutas. Su contenido calórico es bajo, altamente nutritivo y muy depurativo. Aportan fibra que regula el tránsito intestinal y energía por sus glúcidos.
La forma correcta de tomar la fruta, y que va contra lo que se suele hacerse, es entre horas o 20 minutos antes de las comidas. De esta última forma podemos mejorar las digestiones ya que su aporte en enzimas nutritivas lo permite. Pero si se toman como postre, dado que su digestión es muy rápida en comparación con el resto de los alimentos, provocan procesos putrefactivos en el estómago dando gases, hinchazón abdominal, pesadez y mala asimilación de nutrientes. Su ingesta tendría que ser diaria, variada y de forma cruda (para que no exista destrucción de principios activos). No hay que limitarse a un solo tipo de fruta y utilizar las de la estación y las que se cultiven en la zona donde se habita.
Existen ciertos problemas en la actualidad que les restan beneficios. Los agricultores suelen utilizar pesticidas e insecticidas que son perjudiciales para la salud humana, y que muchos de ellos quedan en la piel, e incluso pueden llegar a penetrar al interior, siendo aconsejable lavarlas y pelarlas. No suelen madurar al sol por lo que la maduración en cámaras impide la producción óptima de vitaminas y minerales. Se le aplican ceras industriales para que parezcan más lustrosas, “bonitas”, apetecibles y “rentables”, pero estas ceras no son bien toleradas por el organismo. Para finalizar, suelen utilizar hormonas de crecimiento para que las frutas sean más grandas, y no se sabe como afectan estas hormonas en el ser humano una vez ingeridas y depositas en metabolismo. A veces, elegir una fruta sana, buena de sabor y “fea” es más beneficioso para nuestro cuerpo.
Intentemos seleccionarlas de origen y manofacturado natural y nos beneficiaremos de las ventajas que nos pueden reportar estos alimentos tan sanos. Pero para adquirir productos de calidad, hay que exigir como consumidores y crear una demanda.

Art. 50/373 (06-10-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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EL MISO

EL ALIMENTO VENIDO DE ORIENTE

El miso es uno de esos alimentos que en los últimos años ha ido ganando muchos adeptos en todo el mundo. Es originario de China y ha sido muy utilizado desde hace años en oriente, principalmente en China, India y Japón. Forman un elemento básico e indispensable en su gastronomía popular. Existe una gran cultura que gira a su alrededor, donde incluso existen catadores expertos y recetas familiares secretas que pasan de generación en generación.
Se trata de un fermentado tipo láctico (como los yogures) de semillas de soja con agua y sal marina. Esta fermentación permite que el alimento esté predigerido, lo que supone una mayor facilidad de digestión y asimilación de sus nutrientes, y una mayor concentración de principios activos de la soja. El resultado es una pasta de color marrón oscuro, de consistencia cremosa y un aroma intenso y muy característico. Su sabor es igualmente especial que recuerda ligeramente al del turrón de jijona pero muy salado; sin embargo, no provoca sed.
Este alimento contiene una gran riqueza nutricional y tiene importantes propiedades para nuestra salud. El Miso es altamente probiótico, es decir, bacterias intestinales beneficiosas para nuestra salud. Estas bacterias intestinales simbióticas tienen una relación muy estrecha con nuestro sistema inmunitario, nuestro ritmo intestinal (previene ciertos tipos de estreñimiento), la cicatrización y coagulación de la sangre, la digestión y asimilación de los nutrientes alimentarios, y nuestra capacidad de sentirnos con energía para realizar las tareas cotidianas. Posee un contenido muy rico en proteínas que, además son fácilmente asimilables. Tiene un papel muy importante como depurativo del organismo. Mejora el funcionamiento del hígado, del riñón y del sistema linfático; depurando la sangre y eliminando de ella los elementos tóxicos residuales fruto de la alimentación, la respiración, o del metabolismo general. Científicos japoneses están investigando su aplicación incluso en persona expuestas a radioterapia, quimioterapia o agentes industriales altamente tóxicos, como programa de apoyo y complemento para la limpieza orgánica. Existen máquinas dispensadoras de sopa de miso en fábricas para compensar la contaminación ambiental. Científicos chinos han advertido su capacidad de mejorar la funcionabilidad del Yin de riñón - hígado, nutre la sangre en casos de debilidad y tiene un efecto regenerante muy importante sobre el estómago y su función. Contiene glucosa (con actividad energizante), vitaminas y minerales, ácido linoleico (ácido graso esencial que influye en el equilibrio de las membranas celulares, sistema hormonal, inmunitario, y disminuye el colesterol malo LDL, y promueve la elasticidad de las paredes de los vasos sanguíneos) y sustancias antioxidantes contra la lucha de radicales libres (melanoidina). La forma de utilizarlo principalmente es en forma de sopas, caldos, potajes, salsas, etc.
Hay que vigilar porque el sabor es muy intenso y penetrante, por lo que se recomienda empezando por poca cantidad. Se podría coger de referencia la medida de una cucharada de postre rasa por un caldo para dos personas. Se puede poner directamente una vez que hierve en la olla, o pasarlo previamente por una paella con aceite de oliva virgen durante 1 minuto para posteriormente añadirlo al caldo. Se recomienda tomarlo principalmente en los meses de invierno, pero es óptimo en cualquier estación.
El miso es otro de esos alimentos que nos puede ayudar a descubrir una nueva variedad de sabores y aromas en nuestros platos a la vez que nos ayuda en nuestra salud.

Art. 51/373 (13-10-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA ENERGÍA VITAL. EL LEGADO DE HIPÓCRATES


Desde la antigua Grecia nos ha llegado un concepto, una idea, que ha perdurado en el paso de los siglos, el de la “Energía Vital”. Hoy en día cuando se oye hablar de energía suele relacionarse automáticamente con contextos esotéricos o místicos. Pero nada más lejos de la realidad, la energía y la electricidad están presentes en cada momento de nuestra vida en el mundo que nos rodea y en nosotros mismos. El ser humano funciona gracias a la energía que genera los alimentos y el oxígeno gracias a unos procesos metabólicos que se realizan en el interior de las células. Sin esta energía no existiríamos, y sin la electricidad que nuestro cuerpo genera no se podrían realizar la inmensa multitud de reacciones químico – físicas que se dan en cada segundo de nuestra vida. Los físicos y los bioquímicos han constatado este hecho con cientos de estudios científicos.
La idea de la energía vital no es exclusiva del pensamiento griego (Mundo Europeo). Otras culturas que en un origen no tuvieron contacto con la nuestra poseen una idea paralela a esta, como la cultura India, la Tibetana, la Japonesa, la de la indios de América y la China (energía Zheng Qi). Este pensamiento general traspasa las fronteras y el tiempo, recibe nombres diferentes y está adaptada a la cultura del lugar, pero la base es la misma. De la energía Vital (Vis Naturae Medicatrix vs Vis Naturae Regeneratrix) se podrían escribir obras enteras. Resumiendo brevemente de forma que sea comprensible para una mentalidad occidental del siglo XXI, se podría definir como la capacidad que tiene un organismo vivo para regenerarse, equilibrarse, recuperar la salud. Esta idea formaría la base de las tendencias salutistas puristas (Vis Naturae Regeneratrix) que existe en la actualidad en el campo de los métodos de salud.
El ser humano, debido a su vida cotidiana, está expuesto a innumerables agentes agresores que pueden llegar a descompensar el equilibrio y la homeostasia del organismo. El estrés, la incorrecta alimentación (sobrealimentación) cargada de toxinas (pesticidas, hormonas, aditivos, etc.), el sedentarismo, el tabaco, el alcohol, etc. hacen muy difícil al cuerpo y a la mente mantenerse sano. Cuando el organismo se desequilibra dentro de unos límites que se denominan fisiológico – funcionales tiene herramientas propias para intentar reestablecer su estado óptimo de salud. Existen métodos naturales de salud (vertiente salutista) que pueden ayudar a activar estos mecanismos y cuyo objetivo es que el propio cuerpo sea capaz de hacer frente a este desequilibrio. Pero si el problema se mantiene durante tiempo, el agente agresor es extremadamente intenso, los hábitos higiénico – dietéticos no son los correctos, y el proceso va evolucionando se traspasa la franja fisiológico- funcional y ya se produce un desequilibrio celular patológico que conlleva la aparición de una enfermedad. En este caso, el cuerpo tiene poca capacidad de reacción para hacer frente al problema y para intentar solucionarlo el colectivo médico es el que tiene toda una amplia gama de técnicas y medicamentos para intentar ayudar a un organismo ya debilitado.
Un estilo de vida saludable que implica cuidarnos diariamente con una buena alimentación, ejercicio físico moderado, desintoxicaciones controladas semestrales o trimestrales, y equilibrio psicoemocional pueden permitir que nuestra propia energía vital esté en buenas condiciones. Esto ayudará a que esté preparada para hacer frente a eventuales desequilibrios fisiológicos, y en el caso de que enfermemos tendremos mayor capacidad de reacción al tratamiento que nos haga nuestro médico de cabecera o especialista.

Art. 52/373 (20-10-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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MONOGRÁFICO DEL NONI (I)


El Noni (Morinda citrifolia)es una planta de la familia de las Rubiaceae. Es originaria del pacífico sur y el nombre se le debe a como la llaman en Hawai. Hace más de 2000 años que se utiliza en la Polinesia, China y la India.
Es un arbusto o árbol que mide de 3 a 6 metros de altura. Es muy resistente (incluso a las plagas) y puede llegar a ser muy longevo, pero necesita sol y estar resguardado del viento frío. Es de hoja perenne, ovaladas y de un color verde oscuro pero brillante. En este árbol aparecen en primer lugar los frutos y posteriormente las flores. Los frutos pueden llegar a pesar 800 gramos si logra madurar al sol. Dichos frutos están presentes durante todo el año. Son ovalados de hasta 12 centímetros y cubiertos de una cáscara aterciopelada. Los frutos inmaduros son de color verde y se tornan amarillos mientras avanza su madurez. Las flores están presentes también durante todo el año. Son de color blanco y de gran tamaño con forma de trompetas. Alrededor de las grandes hay otras de menor tamaño que darán lugar a los frutos.
Es muy abundante en la Polinesia (Hawai, Tahití, Samoa) y se la tiene en muy buena consideración, es muy utilizada. Se puede encontrar desde el nivel del mar hasta los 400 m de altura. Es muy común encontrarlo en los ríos de lava. Actualmente también se puede encontrar en Australia, Suramérica y Centroamérica, el Caribe, China, Malasia, La Indias y Filipinas.
Los indígenas utilizan todas sus partes: las hojas, frutos, flores, semillas, etc., sin embargo, la parte más conocida y utilizada es la de sus frutos. Posee más de 100 sustancias altamente activas conocidas entre las que podemos destacar los ácidos (acético, benzoico, caprílico, capróico, oleico, linoleico, hexanoico), la alazaria, los alcaloides que están en gran número como la xeronina (que es el componente principal de esta planta y el que le confiere su gran potencial en sinergia con las otras sustancias), proxeronina, escopoletina (se fusiona con la serotonina importante neurotransmisor cerebral que regula el sueño, la temperatura, el hambre y la conducta sexual, donde su falta puede influir en la aparición de enfermedades como el Alzheimer, la depresión y migrañas), la acubina, y la morindina. El cuerpo produce xeronina para activar enzimas y regular y dar estructura a las proteínas. Según el Dr. Heinicke, sin xeronina no habría vida. Según sus investigaciones, sus funciones principales son: son reducir la alta presión sanguínea, detiene los calambres menstruales, alivia la artritis, elimina úlceras gástricas, ayuda a curar torceduras musculares, ayuda a reparar lesiones, evita la depresión mental, retrasa la senilidad, ayuda con la mala digestión, disminuye la arteriosclerosis, reduce los problemas de vasos sanguíneos, influye en la detención de instinto de drogadicción, reduce el dolor, sana quemaduras, cura infecciones tópicas, inhibe el crecimiento de células precancerosas. Otros elementos que forman parte de su extensa composición son 17 aminoácidos, antraquinones, dammacanthal (compuesto inhibidor del cáncer – en fase de experimentación), enzimas en gran número (posee 800 veces más enzimas que la piña) donde la principal es la proxeroninasa; morondina, L-asperuloside, terpenos (hidrocarbúro isométrico) y compuestos terpénicos que ayudan a la síntesis orgánica del organismo y a la regeneración celular vitaminas y minerales como el selenio, así como oligoelementos Para la síntesis de xeronina se necesita la metabolización de proxeronina, proxeroninasa, escopoletina y serotonina. Todos estos principios activos le confieren numerosas propiedades en mayor o menor medida. Según parte de las investigaciones de D. Joseph Betz, químico investigador de la División de Productos Naturales del Centro para la seguridad Alimenticia y Nutrición Aplicada de la Agencia para el control de Alimentos y Medicamentos (FDA), el noni actúa como: adaptógeno, alimento nutritivo, analgésico (actúa indirectamente frente al dolor mediante la estimulación en la producción de endorfinas y sensibilizando los receptores nerviosos de las endorfinas), antibacteriana, antihistamínico – antialérgico, antiinflamatorio, antimicótico, antioxidante, aumenta la síntesis de tejido muscular, cicatrizante de heridas {...} (Continuación semana próxima)

Art. 53/373 (27-10-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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MONOGRÁFICO DEL NONI (II)


{...} detiene las infecciones internas y externas, disminuye la inflamación de las articulaciones, disuelve las congestiones activando la circulación sanguínea y linfática, aumenta la sensación de energía y fuerza a modo de reconstituyente, equilibra las funciones metabólicas fisiológicas, estimula la digestión, estimula el sistema inmunitario frente a bacterias y virus (entre ellos los macrófagos y linfocitos) y la producción de células T, estimula la actividad muscular y regeneración de fibras lesionadas; disminuye el colesterol malo (lipoproteínas LDL y VLDL), regula la secreción de insulina, ayuda a regenerar más rápidamente las células dañadas y disminuye la tensión arterial.
Según un informe estadístico realizado por el Dr. Neil Solomon, a partir de los resultados obtenidos por 50 médicos que trataron a 10000 pacientes con el noni se observó que tenía efectos importantes en casos de cansancio general – astenia, alteraciones digestivas, ciertos tipos de dolores, tensión arterial alta, confusión mental, ciertos problemas osteoarticulares y alteraciones cardiocirculatorias.
Esta planta ha sido utilizada desde hace siglos en la Polinesia como remedio por excelencia frente a un gran número de desequilibrios. Su espectro de posibilidades es muy amplio como lo manifiesta el estudio del Dr. Ralph Heinicke: adicciones, aftas, alergias, alteraciones digestivas, alteraciones metabólicas, alteraciones de la piel (eczema, heridas, quemaduras), artritis, artrosis, astenia, cefaleas, colitis ulcerosa, debilidad del sistema inmunitario, depresión, dolores de cualquier tipo, equilibrio ácido – base de la sangre. fibromialgia, gripe, hipertensión arterial infecciones por bacterias u hongos (principalmente bacillis subtilis , escherichia coli, proteus morgnii, staphylococcus aureus, shigella, pseudomonas aeruginosa), parasitosis intestinal, antirradicales libres (antioxidante), depurativo, traumatismos, esguinces y reumatismos ... y un largo etcétera.
Pero no hay que caer en el error de pensar que esta planta es una panacea, ya que estas no existen. Que esté indicado ante un problema no quiere decir que tenga un efecto importante sobre ese problema, sino que manifiesta cierta actividad. Siempre hay un campo de aplicación con resultados más interesantes que en otros campos, como se ha indicado con anterioridad. Los aborígenes solían tomar el fruto de esta planta comida o en forma de zumo. Si se tomaba de la segunda forma tenía que utilizarse inmediatamente ya que sus componentes se destruían o desnaturalizaban muy rápidamente por efecto del oxígeno, la luz o el calor, y no mezclaban esta fruta con otros alimentos para conseguir el máximo de eficacia.
Es muy curioso una investigación que ha aparecido últimamente, y que afirma que se aconseja mantener el zumo de noni en la boca unos instantes antes de tragarlo. Los defensores de esta teoría aseguran que ciertos componentes del fruto se comporta como si fuera un producto homeopático. Esta exótica fruta ya está al alcance de los países europeos para beneficio de nuestra salud.
Como es de suponer, en caso de que se padezca alguna enfermedad es prioritario consultar con el médico de cabecera o especialista y preguntarle si encuentra algún inconveniente a su utilización.
Es admirable como la naturaleza tiene tanta diversidad de elementos repartidos por el mundo y que pueden ser de gran ayuda para nuestro bienestar, claro está, si se utiliza con conocimiento y conciencia. Pasarán siglos y el ser humano continuará descubriendo o redescubriendo nuevos componentes que entraran a formar parte de la farmacología natural.

Art. 54/373 (03-11-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA IRIDOLOGÍA (I)


La iridología es un sistema que nació de forma casual. A principios del siglo XIX un joven húngaro, Ignaz von Peczely estaba jugando con un búho y en un momento dado al animal se le rompió una pata. El joven observó que automáticamente una porción del iris cambiaba de color. Al entablillarle la pata al animal, éste fue mejorando a lo largo de los días, y conforme iba sanando la mancha iba desapareciendo. Esto le despertó una gran curiosidad. El joven niño fue creciendo y sus inquietudes le llevaron a estudiar medicina a sus 36 años. En sus años de estudio, fue observando en sus pacientes las características de sus iris y esto le llevó a realizar el primer mapa iridológico, donde correspondía ciertos órganos con determinados segmentos del iris. Sus posteriores años de investigación le permitieron profundizar en el tema. Observó que ciertas drogas coloreaban determinadas zonas del iris, oscureciéndolo; y que ciertas sustancias químicas que eran introducidas en el organismo y que se acumulaban sin poder ser eliminadas producían dicho cambio de coloración. Su trabajo estaba favorecido por las características oculares de los habitantes de su país, ya que en esta región centroeuropea las personas suelen tener los ojos azules. Esto permites observar con mayor facilidad ciertos signos de relieve y hueco, y cambios de coloración. En 1880 publicó su primer tratado al respecto “Descubrimiento en el seno de la Naturaleza y el Arte de Curación”.
Unos años más tarde y paralelamente, el reverendo sueco Nils Liljequist observó que tras tomar la quinina, que le había recetado su médico, la coloración de su iris iba adquiriendo un fuerte tono rojizo. Esto le despertó también la curiosidad y fue observando a sus amigos y feligreses. Tras años de observación y estudio publico una obra “Om Oegendianosen” muy centrada en los cambios de coloración y sus características. Esto desató cierto enfrentamiento por parte de Péczely ya que creyó que había copiado sus sistemas, pero posteriormente se demostró que ambos trabajos de investigación habían sido paralelos y que los sistemas eran diferentes pero perfectamente complementarios. Posteriormente a ellos, han aparecido ilustres investigadores que han aportado importantes datos a este corpus de conocimiento y que han permitido ampliar y perfeccionar el sistema, tales como el abad Felke, el sacerdote Sebastian Kneipp (redescubridor e impulsador de las técnicas del agua como sistema para mejorar la salud; y que su evolución hasta hoy ha dado una de las ramas más conocidas, la hidroterapia), el Dr. Thiel o el actual representante Bernard Jensen.
La iridología es un sistema que nos permite observar y valorar la constitución de las personas, su terreno. Nos da indicios sobre su estado general de vitalidad, sobre los puntos flacos y fuertes que tiene su organismo. Este es el fundamento original que sigue las directrices de la corriente salutista. En las últimas décadas se ha afianzado otra tendencia más orientada a un análisis médico y que se centra más a las tendencias patológicas que puede tener la persona. Ambas formas de analizar la información que refleja el iris son complementarias. El iris sería como una pantalla en la que se proyecta el organismo. Se comunica con el organismo vía sistema nervioso, y como dicho sistema nervioso está presente en cada rincón de nuestro cuerpo, recibe información constante y precisa de las estructuras que controla y unos de los lugares donde las proyecta es en el iris.

Art. 55/373 (10-11-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA IRIDOLOGÍA (II)


Existen diferentes elementos que hay que observar en un estudio iridológico. En primer lugar la calidad del iris que nos dará una información importante sobre la constitución de la persona, su vitalidad y su capacidad de reaccionar a diferentes estímulos. Esto se realiza a partir de dos parámetros, basándose en: la densidad de las fibras radiales (relacionado con el grado de vitalidad – capacidad de reacción, el grado de integridad de los tejidos, el poder de recuperación, y la tendencia a sufrir alteraciones degenerativas), y el color (relacionado con el grado de pureza de la sangre, linfa y tejidos; la presencia de toxinas, el tipo de alimentación – sana o cargada de elementos perjudiciales -). Lo normal es una textura uniforme sin fibras sueltas o abiertas, al igual que su coloración que tiene que ser limpia, pura y sin cambios de color o tonalidad en todo el iris. Esto denotaría un organismo fuerte, con buena capacidad de asimilar y fijar los nutrientes, así como de eliminar las sustancias tóxicas que sean introducidas en el organismo por cualquier medio. Dentro de una coloración básica del iris pueden existir zonas con una sobrepigmentación. Esto nos indica, generalmente, una acumulación de toxinas en la zona topográfica a la que representa. El iris está dividido en zonas, y cada zona representa un sistema, un órgano o una función. Atendiendo a los signos, y al lugar donde se presentan podemos ubicar una tendencia de ese sector a un tipo de desequilibrio. En segundo lugar, es importante conocer la clase de iris. Existen dos gamas básicas que son el azul – linfático (con las 4 subgamas: fibrilar, hidrogenoide, tejido conjuntivo débil y neurógena), y la parda – hematógena (con 3 subgamas: mieloide, tejido conjuntivo débil y tetania larvada). Existe una tercera gama, el de los iris mixtos – verdes (con 3 subgamas: verde puro, verde azulado y verde pardo) que de cierta manera tendrían características de las dos gamas principales.
El tipo de iris nos permite identificar ciertas peculiaridades muy específicas de la constitución a la que representa. El estudio iridológico se amplía con un análisis de la pupila (sí está centrada o no, sí muestra irregularidades en su forma, sí se adapta correctamente a los cambios de intensidad de la luz); análisis de la BNA (banda nerviosa autónoma) centrándose en: su distancia respecto a otros elementos del iris, su distribución, su grado de compactación, si hay roturas u otras irregularidades.
Para terminar, se busca la presencia de los 30 signos básicos de la iridología. Estos signos están divididos en dos grupos: los de relieve y los de hueco. Según la profundidad y la forma de los signos de hueco indican mayor o menor tendencia a la gravedad. Es muy importante resaltar que el estudio iridológico suele indicar una “tendencia” a tener algún desequilibrio, es decir, no suele revelar que la persona presente alguna enfermedad o alteración concreta en ese momento. El ser humano nace con unas características constitucionales, y estas características pueden evolucionar según el estilo de vida que se lleve. La mayoría de los signos que aparecen son indicativos de los puntos fuertes o débiles que tiene ese organismo, o sea, si esa persona enferma o se desequilibra algún día tiene un mayor porcentaje de posibilidades de que sea a través de esas zonas más debilitadas o sobrecargadas. Una persona puede tener un signo grave en un órgano pero no llegar a desarrollar nunca una alteración en ese sector, sí su estilo de vida conlleva una prevención a ello. Esto es muy importante ya que suele existir un concepto erróneamente difundido de la información que transmite el iris. Esto permite realizar interesantes trabajos de prevención sobre la salud.
El campo de la iridología es muy amplia y hablar con profundidad de ella traspasaría con creces los límites de esta sección. Para ello, existen interesantes textos especializados a resaltando los trabajos de Bernard Jensen, y las escuelas franco-alemanas.

Art. 56/373 (17-11-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LAS LEGUMBRES


Las legumbres son uno de los componentes más importantes en la alimentación humana. Han formado parte de la cultura gastronómica desde tiempos muy antiguos. Se han encontrado, en vasijas, restos de legumbres y de sus harinas en ciudades de Turquía y México, datando de 5500 y 4000 años A.C. respectivamente, aún cuando los orígenes de su consumo por el ser humano se remontan al neolítico. Su utilización es muy común en casi todos los países y culturas de la Tierra, y actualmente existen más de 80 variedades.
Cada país, tiene unas legumbres que son las que se cultivan y utilizan más frecuentemente, pero gracias a la gran red mundial de empresas de importación – exportación es cada vez más fácil consumir legumbres de países distantes. Esto nos permite enriquecernos con nuevos aportes alimentarios y con nuevos sabores y texturas.
Las legumbres son las semillas de las leguminosas y tienen una gran riqueza en nutrientes. Contienen un nivel muy alto en proteínas donde la soja alcanza valores del 36.5 % de su peso. Tomando el amplio abanico de todas las legumbres, se podría decir que sus proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales y no esenciales en una proporción parecida a los de la proteína animal. Son ricas en vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6), vitamina C (que ayuda a absorber el hierro que poseen pero que es de difícil asimilación), minerales (hierro, calcio, magnesio, potasio), oligoelementos (cobre, zinc), fibra soluble tan importante para mejorar la función intestinal y prevenir sobre ciertas enfermedades de ese sistema, así como reducir los niveles de colesterol (el malo, LDL). Además, al poseer un bajo índice glicémico son beneficiosas para las personas diabéticas o con intolerancia a la glucosa.
Como inconvenientes resaltar que contienen purinas que se transformaran en ácido úrico y que acidifican considerablemente la sangre. No son aconsejables que se coman crudas ya que poseen factores antinutritivos y tóxicos, pero al dejarlas en remojo, al cocerlas o al germinarlas se destruyen estos agentes desapareciendo cualquier presencia y problema que pudieran ocasionar. Por ese motivo es importante resaltar que nunca hay que consumirlas crudas en su estado natural. Tienen una cierta deficiencia en el aminoácido metionina que hace reducir considerablemente su riqueza general en los otros aminoácidos, por la regla de la sesgada por el mínimo valor. Ello se soluciona mezclando la legumbre con algún cereal (rico en metionina), complementándose sus aminoácidos y produciendo un plato de alto valor biológico.
Es muy interesante la germinación de las legumbres. Cuando una semilla tiene las condiciones favorables de agua, oxígeno y calor, empieza a germinar apareciendo un brote que indica el nacimiento de un nuevo ser. Este proceso es su estado inicial hace que se produzca una gran transformación de los nutrientes que hay en el interior de la semilla en estado latente. Hay que pensar que de una diminuta semilla se formará una gran planta con todo su complejo mecanismo de funcionamiento. En ese momento, la riqueza nutricional del germinado respecto a la semilla puede aumentar un 500 %. Poseen la ventaja de ser alimentos vivos, están predigeridos por lo que es más fácil su digestión y asimilación, y ene beneficiosas propiedades para la salud. Pero hay que recordar que no pueden consumirse crudos, como mínimo escaldándolas. La técnica de germinación es muy sencilla y cualquier persona puede realizarlo en su propia cocina. Hay que ponerlas en remojo en un frasco de vidrio y tapado con una tela fina. El agua añadida será de una 3 ó 4 veces el volumen de las semillas. Se deja reposar unas 12 horas en un lugar oscuro y de temperatura templada. Al cabo de ese tiempo de reposo se elimina el agua restante, se enjuagan con agua tibia y se cambia el agua dos o tres veces al día, durantes 2 a 5 días. Esta transformación es increíblemente beneficiosa y la riqueza nutricional de esa legumbre se dispara. En el caso de haber realizado este proceso, se aconseja no hervirlas ya que se destruirían gran parte de sus nutrientes, por lo que se aconseja escardarlas o al vapor.
Existe una gran variedad de legumbres y no tendríamos que limitarnos a consumir un solo tipo. En la variedad está uno de los sencillos secretos de la correcta alimentación. Como ejemplo citaríamos los garbanzos, la soja, la judía egipcia, la almorta, la lenteja, el altramuz, la alfalfa, la judía terapí, el fríjol, el azuki, la judía mungo, la bambarra, la guar, la judía espárrago, la canavalia, la alberja, los guisantes.
La cultura mediterránea siempre ha utilizado las legumbres en sus platos cotidianos, pero esta tradición está perdiendo adeptos. Sería interesante replantearnos si nuestra base alimentaria es la mediterránea o la “comida basura” que tanto adeptos está ganando en los últimos años.

Art. 57/373 (24-11-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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¿QUÉ SIGNIFICA CUIDAR LA ALIMENTACIÓN?

LAS CLAVES BÁSICAS

Aunque puede parecer una pregunta muy obvia y sencilla, esto no es realmente así. Existe una gran deformación de la idea que se tiene de las personas que cuidan su dieta y sus hábitos cotidianos de vida. Muchas veces suelen exagerarse conceptos, extrapolarse erróneamente e incluso mitificarlos.
Existen ciertas tendencias especiales en la forma de alimentarse, e incluso de vivir la vida, como en el caso de los vegetarianos, los vegetalianos, los macrobióticos, etc...; pero cuidar nuestra forma de alimentarnos, y nuestro estilo de vida, no significa obligatoriamente catalogarse en un grupo de los muchos que hay en el mundo. Es muy común oír comentarios o preguntas tales como “¿cómo se puede ser vegetariano y comer pasteles?”, “¿los naturalistas beben vino y comen carne?”, “¿cómo puede ser que digas que te estas cuidando y estas tomando una pizza?”, “bebe mejor una cola que es más sana que una copa de cava (aunque sea brut nature)”. Esto indica claramente la gran desinformación que existe todavía hoy respecto a estos temas, aún que la mayoría no es consciente de ello. Uno de los mayores errores que se suelen cometer es el del radicalismo.
Existen personas que han tomado la sabia decisión de cuidar su forma de comer y vivir, para mejor su estado de salud. Ello no implica necesariamente renunciar a cosas, sino tomar conciencia y conocer mínimamente el mundo de la dietética. En ocasiones, únicamente es necesario haber leído un poco y tener sentido común. Hay que conocer ciertas bases de nutrición. Podríamos decir que existen cuatro claves básicas para una alimentación saludable: ser variada, ser equilibrada en cuanto a la cantidad y a la calidad, que sea lo más exenta posible de toxinas, y que sea de la máxima calidad posible. Con estas bases cualquier persona puede realizar un gran paso hacia una correcta alimentación, sin renunciar a los placeres de la vida, y sin entrar a formar parte de ninguna “etiqueta”. La variedad en los alimentos que utilicemos nos garantiza una buena pluralidad de nutrientes, ya que no una sola gama de alimentos contiene todos los elementos que necesitamos. Tiene que existir un equilibrio entre los diferentes grupos de alimentos, y no olvidarse de tomar diariamente elementos de la familia de las frutas, verduras, hortalizas, etc. Hay que evitar los excesos, ya que esta es una de las causas de muchas enfermedades y alteraciones de los países occidentales. Comemos y bebemos demasiado.
Hay, que resaltar que somos poco exigentes con la calidad de los alimentos que compramos y consumimos. Este factor es vital y muchos de nosotros no le damos importancia. Pongamos el ejemplo de una persona que tenga que realizar una cena social, y sea un cuidadoso de la alimentación. Puede confeccionar un menú a base de: primero, ensalada con aguacate, gambas y trocitos de queso roquefort, aderezado con vinagre balsámico italiano y aceite de oliva virgen extra; segundo, una dorada a la sal o un solomillo de ternera de Asturias a la plancha acompañada de setas al cabrales; postre pastel de chocolate (75 % cacao mínimo) con mermelada de fresa casera; bebidas, vino tinto (de calidad) y para el postre una botella de cava brut nature; café y una copita de whisky (single, de una sola malta) . Más de uno pensará.... ¿Esto es un menú saludable? Hay que resaltar que cada elemento del menú es de buena o máxima calidad. Puede que haga quince días que esas personas no coman carne roja, y que no sean bebedores habituales de alcohol, que cuiden generalmente su alimentación y que hagan ejercicio físico de una forma periódica. Como puede verse, más de uno puede sentirse identificado con un menú de estas características, y todo y ello conservando la integridad de una equilibrada alimentación.
Hay que resaltar que en el caso de que se padezca alguna alteración de la salud, entonces hay que adaptar la dieta a la constitución y a la problemática existente. Hay que exigir calidad en o que comemos. Existen naturalistas que comen poca carne roja, pero el día que lo realizan utilizan de los animales más limpios y sanos que existen como el caballo y el avestruz; puede que beban poco alcohol (como tiene que ser) pero si la ocasión lo requiere utilizan buenos vinos o cavas de calidad (la calidad no necesariamente viene relacionada con un precio abusivo) o whisky de una malta, y con moderación; puede que les encante el dulce pero no toman asiduamente por los inconvenientes que conlleva, pero el día que se toma se fija uno en la calidad del cacao y del resto de los ingredientes, etc.
El sentido común es un principio elemental y la MODERACIÓN y equilibrio otro. Ser consciente de lo importante que es cuidarse no implica renunciar a ciertos caprichos o delicias, pero no hay que tomar las excepciones como hábitos.

Art. 58/373 (01-12-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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¿SOMOS ADICTOS A LOS AZÚCARES?


Los alimentos son fuente de vida, pero también los hay que son fuente de desequilibrios. Hay que diferenciar claramente aquello que se considera nutritivo, vital, sano y aquello que únicamente es comestible, que regala los sentidos del olfato – gusto pero que no aporta nada útil a nuestro organismo. Parece que cada día aumente la lista de las comidas del segundo grupo, muchas veces enmascarada con potentes campañas publicitarias que consiguen engañar a más de uno. La industria alimentaria nos “atiborra” a nuevos productos que en su composición básica se encuentra el azúcar refinado (que en muchos casos no es lo peor que lleva). Aunque pueda parecer exagerado (y realmente no lo es), la pastelería industrial, los refrescos azucarados, las golosinas etc... forman la dieta básica de muchas personas, y de muchos niños. Existe un núcleo considerable de población que parece estar “engancha” a este grupo de sustancias (mejor no llamarlas alimentos). Es lamentable que en muchas familias españolas, y del mundo en general, se esté perdiendo la tradición del buen comer y beber; y a ello me refiero en cuento a la calidad y variedad. El problema empieza con los niños y adolescentes actuales pueden pasar semanas sin que prueben una fruta, una ensalada, unas verduras o un pescado. Los bocadillos de toda la vida han dejado paso a las “pastitas” y a las “chuches”, los zumos de fruta a los refrescos. A ello se le suma que los padres no hacen suficiente hincapié en dar a la alimentación la importancia que se merece. Comer no significa necesariamente alimentarse, ya que incluso el “fango” se puede comer y no por ello nos nutre.
Todo ello tiene un fondo que juega en nuestra contra. Los seres humanos somos muy sensibles a las sustancias azucaradas. Nos proporciona placer saborearlo, pero no todo lo “bueno” es realmente positivo. En nuestro intestino existe una flora de bacterias simbióticas, que conviven en armonía con nosotros. Nos aportan beneficios para nuestro cuerpo, y actúan como policías frente a posibles invasores. Cuando sus niveles decrecen puede darse una proliferación de bacterias intestinales patógenas y hongos que son muy nefastos para nuestro equilibrio orgánico, que tienen la capacidad de reproducirse con facilidad y de ser muy resistentes. Muchos de ellos adoran los azúcares refinados como fuente de alimentación, los fortalecen y les dan vitalidad en deterioro de nuestra propia salud. A partir de aquí, la liberación de sustancias que producen dichos microorganismos patógenos juega un papel fundamental en muchos desequilibrios y enfermedades. Cuando esas bacterias no tienen el aporte diario de alimento, en forma de azúcar refinado) se desfallecen y “gritan comida!!!”, manifestándose en nosotros como la necesidad de comer ese dulce. A más que los cuidemos, más ganas tendrán de que los alimentemos. Además de esto, los azúcares refinados (blancos) rompen el equilibrio ácido – básico sanguíneo, parámetro extremadamente sensible a cambios. Sin un PH de la sangre correcto todas las funciones de nuestro metabolismo fallan, produciéndose una reacción en cadena a modo de castillo de naipes. Nuestro cuerpo intenta compensar como puede esta acidez sanguínea pero con mecanismos que son contraproducentes a la larga.
Según expertos, una acidificación prolongada de la sangre puede ser un factor muy determinante en la aparición de artrosis y osteoporosis precoces, retrasos en el crecimiento en niños y otras enfermedades importantes. Las caries son otro “premio” a la ingesta abusiva de productos con azúcares refinados. Otros estudios han demostrado que consumir 75 gramos en una toma, produce una reducción de la actividad de los glóbulos blancos en un 20% manteniéndose ese nivel al cabo de 1 hora. Dosis de 100 gramos reducen su actividad entre un 40 y un 60 % no volviendo a la normalidad hasta pasadas 5 horas; conclusión disminuye el sistema inmunitario. Otro efecto es el de aumentar la liberación de adrenalina por parte de las suprarrenales favoreciendo su agotamiento. La fabricación de grasa a partir del exceso de azúcar es algo conocido por todos, a añadir en nuestra cesta de la compra. Muy común el estado de nerviosismo, irritabilidad y depresión en consumidores habituales. Picos de glucemia por liberación de descargas de insulina en ingestas altas provocan importantes desequilibrios en el páncreas. El agotamiento en la producción de adrenalina da esa sensación característica de falta de energía y cansancio; y roba nutrientes importante de nuestro cuerpo. Hay que tomar un poco más de conciencia de nosotros mismos, y en especial a personas que podamos tener bajo nuestra responsabilidad como educadores, tutores o familiares.
Nuestro organismo siempre acaba pasando factura y hemos de ser sinceros y ver si realmente nuestro comportamiento respecto a las azucares refinados parece “adictivo”. ¿ Puede usted pasar más de 3 días, una semana ... sin tomar nada de esto?. La respuesta a esta pregunta puede decir mucho.

Art. 59/373 (08-12-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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NAVIDADES SANAS


Se aproximan las fechas navideñas y con ello toda la tradición gastronómica y social. Buenas comidas – y muchas veces demasiado abundantes - con alcohol, turrones y otros dulces forman parte de la dieta principal de estas fiestas. La cultura mediterránea (principalmente la española, la italiana y la griega) suelen tener un carácter más social, festivo, abierto, con una relación muy estrecha entre celebración festiva-reunión social o familiar-gastronomía en comparación con el resto de países.
Muchas personas dejan de lado los hábitos saludables durantes estos días, cosa relativamente normal. Pero se pueden mantener unas ciertas pautas preventivas para no cargar en demasía nuestro organismo de toxinas y ciertos elementos perjudiciales para nuestra salud.
Los días anteriores a los navideños sería interesante mantener unas pautas de alimentación sana y limpia. Abundantes vegetales en forma de ensaladas (con variedad de hortalizas), verduras y frutas a diario nos proporcionarán un importante aporte de agua, vitaminas, minerales, oligoelementos, enzimas nutritivas y antioxidantes; combinándose sus propiedades nutritivas y las depurativas. Limitar la ingesta de carnes rojas y alcohol sería un regalo para nuestros órganos, ya que los elementos perjudiciales que de ellos derivan sobrecargan todo los sistemas metabólicos. Considerando que durantes las fiestas navideñas los tomaremos en relativa abundancia, podemos prescindir de ellos durante diez días sin problemas. Si estamos habituados a realizar actividad física periódica, es aconsejable incrementar ligeramente la duración e intensidad hasta los días previos inmediatos a la Navidad. Esto ayudará a activar todos los sistemas metabólicos, mejorar la oxigenación e irrigación sanguínea de los tejidos, y forzar la eliminación de detritus tóxicos para el cuerpo, a través de los emultorios principales y secundarios.
Asimismo, sería aconsejable tomar algún complemento natural con actividad depurativa y/o antioxidante. Tenemos las vitaminas C, E y Beta – Caroteno, o minerales como el zinc y el selenio que tienen un importante efecto (sobretodo en conjunto) en la lucha contra los radicales libres; que tantos estragos tiene sobre nuestro organismo. Muy aconsejable depurar el hígado y la sangre con plantas como el cardo mariano (Silybum marianum), alcachofera (Cynara scolymus), ajo (Allium sativum), el diente de león (Taraxacum officinale), el rábano negro (Raphanus sativus L. Var. Nigra), el regaliz (Glycyrrhiza glabra), la zarzaparrilla (Smilax aspera) y el té verde. Estas plantas actuando en solitario o junto con las otras tienen una importante actividad purificadora y secundariamente estimulante del sistema inmunitario inespecífico. Tomar los antioxidantes antes de las comidas y los depurativos ayudaría sustancialmente a mantener un balance de salud positivo.
Otro consejo es de utilizar siempre alimentos de primera calidad, de procedencia reconocida y lo más exenta posible de aditivos. Podríamos aplicarnos el dicho de que “no es más limpio, el que más limpia sino el que menos ensucia”; Nuestro cuerpo sigue esta misma regla.
Lógicamente, en el caso de padecer alguna enfermedad o seguir algún tratamiento alopático, habría que consultar con su médico de cabecera o especialista por si encuentran algún inconveniente a las recomendaciones anteriormente dichas.
Ya tenemos la Navidad encima y disfrutar de ella, así como de los placeres gastronómicos, no implica necesariamente renunciar a la salud. La prevención, ser cauto y medido permite que podamos deleitarnos sin perjudicarnos.

Art. 60/373 (15-12-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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LA GIMNASIA ACUÁTICA


La actividad física es uno de los principales pilares para una salud próspera. La edad para practicarla es ilimitada, siempre condicionándola a las características personales del individuo como su edad. Existen muchas disciplinas, para todos los gustos, unas más activas y otras más relajadas. Dentro de los diferentes tipos existentes, tenemos una que es relativamente desconocida pero que día a día adquiere más adeptos en todo el mundo, la gimnasia acuática.
Son muchas las personas, de todas las edades, que practican la natación por su incalculable valor como elemento de buen condicionamiento físico, y psíquico. Pero en las piscinas o en el mar se pueden desarrollar otras actividades gimnásticas. Son muchas las ventajas de la actividad en el agua, como sus propiedades inherentes físicas y químicas (en el caso del mar o piscinas termales). Además, el hecho de tener el cuerpo dentro de este medio y de realizar un movimiento, un ejercicio, le confiere unas características y propiedades particulares.
Una de las particularidades principales, es que se produce una reducción en la carga de las articulaciones. Por todos es sabido que cuando un cuerpo está inmerso en el agua existe una fuerza que nos empuja hacia fuera en sentido contrario a la gravedad y relacionada con nuestro propio peso. Esta fuerza es la que nos permite flotar como si pesáramos muy poco. Si el agua nos cubre hasta el nivel de la cintura se produce una reducción de nuestro peso a la mitad, y si nos cubre hasta la altura de los hombros la reducción puede llegar al 90%. Como ejemplo, diríamos que una persona de 75 kg sumergido hasta la mitad equivaldría a un peso de 37,5 kg; y si estuviera hasta los hombros la relación sería de unos 7,5 kg. Esto es muy importante ya que nuestras articulaciones, en especial las de los tobillos, rodillas, cadera y columna tienen que soportar nuestro peso diariamente. Imagínense el esfuerzo y desgaste de las articulaciones y músculos para mantener un cuerpo en posición bípeda (en vertical sobre dos piernas), teniendo en contra nuestro peso y la atracción de la gravedad. Con el paso de los años esto resiente el organismo enormemente, y más si nuestro peso corporal es excesivo en comparación de nuestra constitución y altura. Dentro del agua al reducir tanto nuestro peso, las articulaciones se descargan y los movimientos realizados no implican un desgaste ni sobrecarga para las articulaciones. Esto es muy importante en las personas de edad y/o las que sufren de artrosis, artritis, osteoporosis, etc. Otra característica importante es la resistencia que ofrece el agua a los movimientos, es decir es como si lo contrarrestara. El efecto de levantar un brazo con el cuerpo sumergido, es como si fuera en cámara lenta y encima como si lleváramos lastres o pesas que dificultaran el movimiento. Esto permite trabajar los músculos correctamente, pero reincidiendo en que no hay carga articular. Si después de una sesión de gimnasia acuática estamos dentro del agua tranquilamente sin efectuar ningún ejercicio, el agua actuará relajando y descontracturando nuestros músculos. Además, actúa también como relajante psíquico. A todo ello añadir el efecto cardiorrespiratorio de toda la actividad.
Como puede verse, esta disciplina aún poco instaurada presenta muchas ventajas sin importar nuestra condición. Seguir las instrucciones de un monitor especializado sería la mejor forma de sacar el máximo rendimiento a ella. Cada día se perfeccionan más las disciplinas deportivas y gimnásticas dando a la población un mayor abanico de posibilidades, más acordes a nuestras peculiaridades, de ganar salud.

Art. 61/373 (22-12-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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UNA REFLEXIÓN Y UN DESEO PARA EL PRÓXIMO AÑO


El ser humano forma parte de un inmenso mundo, un lugar que es el planeta Tierra. Nuestros inicios se remontan a hace millones de años, en un tiempo donde vivíamos en un entorno completamente natural. En bosques, en la selva, en la sabana, todo se desarrollaba en contacto directo con el ecosistema, siguiendo las leyes y los ritmos de la naturaleza.
El ser humano ha evolucionado con el paso del tiempo, pero en nuestros genes existe una memoria, una información, que dicta el hecho de que somos y formamos parte de todos estos elementos que nos rodean. Hay un recuerdo genético de nuestro pasado como especie y como ser vivo perteneciente a la Tierra. Nuestros átomos son los mismos que los que forman el agua, la tierra, los árboles, los peces, el viento, las estrellas. Antiguamente, éramos capaces de presentir o notar los cambios que se producían en los ciclos naturales, al igual que ocurre con los animales. Nuestra integración con el medio así lo permitía.
Pero con el paso de los siglos, el ser humano se ha ido distanciando. Se ha ido auto excluyendo y aislando del ecosistema. En vez de seguir los ritmos naturales como cualquier otra especie de este mundo, intentamos trasformar, forzar dichos ritmos a nuestras propias necesidades y conveniencias, sin importar el impacto que pueda causar sobre los demás seres vivos. Nos comportamos como entes extraterrestres procedentes de otro planeta, de otro sistema, de otra galaxia. Nos aprovechamos sin mesura, sin dar nada a cambio, y sin agradecimiento de los recursos naturales que tenemos a nuestro alcance. Contaminamos ríos y mares, talamos bosques y selvas indiscriminadamente, matamos animales por diversión –y los que dedicamos a la alimentación lo hacemos previa sesión de tortura-, maltratamos a nuestros semejantes... Nuestra “inteligencia” nos han convertido en intelectos inmaduros, egoístas, despiadados y destructivos. La especie humana enferma físicamente, emocionalmente e intelectualmente. Somos los seres humanos del siglo XXI.
Muchos expertos están de acuerdo en que, las personas están padeciendo cada vez más desequilibrios y enfermedades porque se han alejado de su propia naturaleza, y de la Naturaleza de la que formamos parte. Los desequilibrios psicológicos son cada vez más abundantes. Depresión, ansiedad, melancolía, apatía, resignación, psicosis, fobias, muchas veces aparecidas sin ninguna causa aparente. Y como suele decirse “mente sana in corpore sano”. Cada vez más enfermedades autoimunes, idiopáticas (de causa no conocida) y degenerativas.
¿Qué camino tendríamos que seguir para volver a nuestro cauce natural como seres de este planeta? ¿A qué tendríamos que enfrentarnos, renunciar o adoptar para que dejáramos de ser espectros en nuestro propio mundo?.
Terminamos un año y empezamos uno nuevo. Es momento de reflexionar. Estamos en los albores de un nuevo milenio, de una nueva era y el camino de nuestra existencia como individuos, así como especie está en nuestras manos, en nuestro día a día. ¿Adónde llegaremos si seguimos este camino?. ¿Dónde estaremos o que llegaremos a ser de aquí a mil años?. El ser humano necesita sanear su conducta, su integridad y su ética. La Naturaleza necesita que la respetemos más y que la preservemos. Un nuevo año va empezar, y puede ser que aún exista una esperanza.

Art. 62/373 (29-12-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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